27 nov 2020

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PERFIL

David Madí, el estratega que nunca abandonó la política

Dejó de ser la mano derecha de Mas cuando este llegó al Palau de la Generalitat, pero siguió maquinando entre bambalinas

Júlia Regué

David Madí, el estratega que nunca abandonó la política

FERRAN NADEU

David Madí (Barcelona, 1971) anunció que abandonaba la política en el 2010, pero nunca ha dejado de maquinar entre bambalinas. Dirigente de Convergència y mano derecha de Artur Mas durante muchos años, en esta última década se acercó a Carles Puigdemont, pero formalmente hacía carrera en la empresa privada ocupando cargos en empresas como Endesa, Applus+, Telefónica y Deloitte, y en su propia consultora de negocios. Actualmente ejerce como presidente ejecutivo de Aigües de Catalunya. Las especulaciones sobre su regreso a la primera línea política nunca se han disipado, pese a no participar en la vida orgánica de ningún partido.

Madí abandonó la primera línea cuando Mas asumió la Presidència de la Generalitat. Pero en el convulso otoño del 2017 se confirmó que movía hilos en la sombra como miembro del 'estat major' del 'procés' que asesoraba al Govern en reuniones privadas cuyos integrantes iban variando.

El sumario judicial por la investigación de un presunto desvío de fondos de la Diputación de Barcelona muestra que participó en la creación de JxSí en las elecciones catalanas del 2015, y que trabajó para que Oriol Junqueras, dirigente de ERC, aceptara la coalición.

Cargos políticos desde los 23 años

Acunado en una familia adinerada y con un abuelo con un gran peso en Catalunya, Joan Baptista Cendrós, inventor del masaje facial Floïd y fundador de Òmnium Cultural, creció políticamente en la Federació Nacional d'Estudiants Independentistes (FNEC) cuando estudiaba Administración y Dirección de Empresas en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Se vinculó después a la Crida a la Solidaritat, donde coincidió con Jordi Sànchez, ahora secretario general de Junts. En el 1993 empezó a militar en Convergència y un año después se incorporó a la Conselleria de Governació con Xavier Pomés. Fue jefe del gabinete de Estudios del Departament de Interior y empezó a colaborar con Mas en el 1996.

Con tan solo 25 años era encargado de la oficina de Economia. Entre el 1999 y el 2003 ocupó varios puestos: director de la oficina del portavoz y secretario de comunicación y estrategia del Govern de Jordi Pujol, de cuyo cargo dimitió por el caso de los sondeos falsos: varias encuestas fueron manipuladas -y alguna, inventada- en favor de CiU, aunque su círculo más estrecho sigue negándolo.

Pero pese a este episodio volvió a levantar cabeza y en el 2004 entró en la dirección de CiU. Meses después fue nombrado portavoz de Convergència. Madí ideó campañas electorales, algunas más certadas que otras. En el 2006, fue muy cuestionado por el lanzamiento del DVD Confidencial.cat, que atribuía el primer tripartito pactos oscuros -especialmente achacados a ERC- y accidentes como el hundimiento del túnel del Carmel, dinamitando los puentes con el resto de los partidos. Tras esta campaña agresiva contra sus adversarios, Mas no pudo gobernar pese a ganar las elecciones. En el 2010, Madí reculó y apostó por una campaña mucho más laxa. Mas llegó a Palau, y Madí dio un paso atrás.