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EL LABERINTO CATALÁN

David Madí: "Podemos pagarle un psicólogo a Junqueras"

Una investigación recoge maniobras de la exmano derecha de Mas para que ERC aceptase una lista única con CDC en las elecciones del 2015

Puigdemont decía que no se podía "fiar" del líder republicano días antes de ser elegido 'president'

Daniel G. Sastre / Jesús G. Albalat

Artur Mas y David Madí, en el 2010.

Artur Mas y David Madí, en el 2010.

David Madí está formalmente retirado de la política desde hace casi una década. En el año 2010, justo después de que Artur Mas accediera a la presidencia de la Generalitat, su hasta entonces mano derecha anunciaba que pasaba a la actividad privada. Sin embargo, existen pocas dudas de que Madí se ha seguido moviendo estos años entre bambalinas con una gran influencia en el movimiento independentista. Y el sumario judicial de la investigación por un presunto desvío de fondos de la Diputación de Barcelona a una fundación próxima a Convergència vuelve a confirmarlo.

Madí volvió a las páginas de Política de los diarios en los meses previos al referéndum del 1-O y la declaración unilateral de independencia (DUI) del 2017, cuando se conoció que era uno de los integrantes del llamado 'Estat major' que asesoraba al Govern desde la sombra. Pero el sumario demuestra que años antes ya participó en algunas operaciones capitales del ‘procés’ soberanista.

Por ejemplo, la creación de Junts pel Sí, la plataforma que integró por primera vez, en las elecciones catalanas de septiembre del 2015, a Convergència y a Esquerra en una misma candidatura. El protagonista de las investigaciones judiciales, Víctor Terradellas (exdirigente de CDC), mantiene conversaciones con Madí interceptadas por la Policía en las que queda claro que ambos estaban moviendo hilos para que Oriol Junqueras aceptara esa lista única, a la que en principio era reacio.

"Todo irá bien"

La primera alusión al asunto es del 20 de junio del 2015. Terradellas dice a Madí, en referencia a la candidatura conjunta que promovía Artur Mas: "La propuesta es rompedora por nueva, veremos cómo lo interpreta la sociedad civil". Madí responde: "Yo creo que todo irá bien".

Una semana después, cuando la presión sobre Junqueras para que aceptara crecía, Terradellas trae buenas noticias a Madí. "David, en el Bages hay gente de ERC que demanda a Junqueras que recapacite y que monte la lista con el 'presi'. Dicen que la salida es que la ANC acepte la propuesta del 'presi' pero que la condicione a hacerla conjunta con ERC". Madí responde: "Joder, ya era hora panda de subnormales!! [sic] Me llega también de otros lugares. La estrategia funciona. Ahora hay que centrarse en Òmnium, allí estamos a medias", subraya en referencia a la influencia convergente en las asociaciones civiles independentistas. "Seguimos apretando en todos los frentes", se despide Madí.

Terradellas insiste al día siguiente. "David, un buen amigo de la ejecutiva de ERC me ha comentado esto: ‘Mueve los hilos de Òmnium y ANC para presionar a Junqueras. Esta mañana he hablado con Junqueras y tiene obsesión de que todo el mundo contra ERC [sic] y de que Mas quiere liquidar el ‘procés’ [...] Es clave apretar todos y alguna llamada de gente del país que sea un alud demandando la lista unitaria’". Madí contesta con sorna: "Ok. Si quiere le podemos pagar un psicólogo".

En las primeras jornadas de julio ambos se muestran decepcionados por la evolución de sus gestiones, hasta el punto de que Madí rechaza almorzar con Toni Comín, como le propone Terradellas. "Tal como van las cosas, no tengo ganas de hablar estos días", le dice. Pero todo se arregla el 13 de julio, cuando Junqueras cede y acepta integrar a ERC en una lista conjunta con CDC. "Ahora habrá rueda de prensa!! Principio de acuerdo!! Lo hemos conseguido!! [sic]".

Comín pide cita

En el sumario también figuran conversaciones de aquellos días entre Terradellas y Comín. El ‘exconseller’, que fue el número 11 de la lista de JxSí en el 2015, se interesa por mantener un encuentro con Madí durante el verano, pero la cita no se concreta. El  8 de enero del 2016, después de las elecciones y cuando la negativa de la CUP a investir a Mas parece abocar a unas nuevas elecciones, Comín contacta de nuevo con Terradellas: "Víctor, pásame algún móvil de David Madí". Lo obtiene, pero su interlocutor le pide: "Me has de decir qué te dice después. Me llamas después de hablar con él, por favor".

En la documentación aparecen otras charlas que demuestran la desconfianza de los dirigentes del espacio convergente con respecto a Junqueras. Puigdemont, sin ir más lejos, que habla con Terradellas sobre Junqueras cuatro días antes de que Mas le propusiera ser ‘president’. "Las declas de seguir negociando de OJ [Oriol Junqueras] son inteligentes". Y Puigdemont le responde: "Son muy peligrosas. No nos podemos fiar. Estos han puesto en marcha una operación para apartar a Mas y no repetir JxSí"