EL SAQUEO DEL PALAU DE LA MÚSICA

Daniel Osàcar: "Creía que la lealtad a CDC estaba por encima de la ley"

La junta de tratamiento de la cárcel sostiene que el extesorero de Convergència está "arrepentido"

La fiscalía decide no recurrir el tercer grado penitenciario o de semilibertad otorgado por la Generalitat

Daniel Osàcar entra en Brians 2 junto a su abogado, Xavier Melero.

Daniel Osàcar entra en Brians 2 junto a su abogado, Xavier Melero. / FERRAN NADEU

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J. G. Albalat / Ángeles Vázquez

El extesorero de CDC Daniel Osàcar se confiesa "arrepentido y avergonzado" por haber participado en el cobro de comisiones para CDC a través del Palau de la Música, ya que creía que "la dignidad" y la "lealtad" al partido "estaba por encima de las leyes", según fuentes judiciales. Ese arrepentimiento, expresado por la junta de tratamiento de la cárcel de Brians 2 --donde ingresó para cumplir la pena de prisión impuesta por el 'caso Palau'--, su avanzada edad, su estado de salud y el hecho de que la comisión del delito se remonta a hace 12 años son los que han motivado que la Fiscalía de Barcelona no recurra el tercer grado restringido o de semilibertad que le otorgó la Generalitat.

Las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO sostienen que en los dictámenes de la junta de tratamiento se indica que Osàcar, condenado a tres años y seis meses de prisión, ha asumido los hechos, aunque detallan que, según el tesorero de CDC, la mecánica del cobro de comisiones se venía haciendo ya en el partido, por lo que él "no había inventado nada". Incluso llega a lamentarse de que no le dejaban actuar de otra manera.

El 7 de septiembre, y tras propuesta de la junta de tratamiento de Brians 2, la Generalitat trasladó a Osàcar al módulo de la sección abierta de la cárcel de Dones de Barcelona, que cuenta con un área para la pernocta de presos y presas que estén cumpliendo condena en tercer grado. Pero el extesorero no llegó a pernoctar allí. Su paso por esa prisión abierta apenas duró una hora. Allí, el mismo día 7 le fueron realizados inmediatamente los trámites para destinarlo a una Unidad Dependiente.

El Tribunal Supremo confirmó el pasado abril el comiso de 6,6 millones de euros a CDC por tráfico de influencias y las penas impuestas a los máximos responsables de la institución, Fèlix Millet y Jordi Montull, a 9 años y 8 meses de prisión y multa de 4,1 millones y a 7 años y medio de cárcel y multa de 2,9 millones, respectivamente. Además, ambos deben devolver a las estructuras del Palau (consorcio, fundación y asociación) los 23 millones que le saquearon. Millet y Montull permanecen en prisión.

Sistema de comisiones

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La Audiencia de Barcelona declaró probado en su primer sentencia, ratificada en su mayor parte por el Supremo, que los responsables del Palau se aprovecharon de la entidad para viajes privados, gastos de boda, reformas de viviendas o el desvío directo de fondos al patrimonio particular de Millet y Montull, que también le vendieron locales propios a un precio superior al de mercado. Por si eso no era suficiente, se encargaron de establecer y canalizar un sistema por el que Ferrovial pagara comisiones del 4% del presupuesto de la obra adjudicada por la Generalitat o por los ayuntamientos gobernados por CDC. 

Esos "abonos de Ferrovial por obra adjudicada se hacían bajo la simulación de patrocinio de las actividades del Palau" y "Millet y Montull percibían por su intervención generalmente el 1,5%", mientras que "el 2,5% restante lo hacían llegar directamente a Convergencia, bien a través de entregas en efectivo a los tesoreros de ese partido, bien a través de simulados convenios con la Fundación afín Trías Fargas (luego CatDem), bien abonaban facturas de servicios y obras prestados" al partido como si correspondieran al Palau, dice la sentencia.