30 oct 2020

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TRAS VER AL REY

El Gobierno se siente "fuerte" a pesar de la imputación a Podemos

Los morados piden la nulidad del caso a la Audiencia Provincial por no tener pruebas

Los populares afean a Sánchez que no cese a Iglesias tras abrirse la causa

Miguel Ángel Rodríguez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras reunirse con Felipe VI en Marivent

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras reunirse con Felipe VI en Marivent / ENRIQUE CALVO (REUTERS)

La imputación a Podemos como persona jurídica y tres miembros de la dirección del partido de Pablo Iglesias por posibles irregularidades en la contabilidad no ha caído bien en el Gobierno de coalición. Los asuntos judiciales de los morados provocan cierto en sus aliados socialista -un incómodo Pedro Sánchez evitó este miércoles entrar en profundidad en el asunto-. Sin embargo, en el escenario actual en el que los datos de contagios de coronavirus siguen aumentando y la oposición ejerce una presión feroz, el Ejecutivo parece predispuesto a ofrecer una imagen de unidad. La ministra portavoz, María Jesús Montero, defendió este miércoles la "cohesión" y la "unidad" del actual Consejo de Ministros bicolor.

La investigación abierta a Podemos por el titular del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, tras la denuncia de un exabogado de la formación, se convirtió este miércoles en una de las preguntas más repetidas a distintos miembros socialistas del Ejecutivo, una situación que desagrada bastante a los ministros del PSOE. No obstante, Montero quiso zanjar rápidamente el tema y aseguró que a este Gobierno de coalición le quedan cuatro años por delante para seguir trabajando. Menos seguro se mostró Sánchez. A su salida del habitual despacho con Felipe VI en el palacio de Marivent, el jefe del Ejecutivo se limitó a mostrar su "máximo respeto por el poder judicial". Una afirmación que llegó a repetir en tres ocasiones con cierta incomodidad.

La defensa

En Podemos consideran que la investigación solo busca sacar a Unidas Podemos del Ejecutivo. Una tesis que el PSOE no comparte. Sin embargo, el portavoz de los morados, Rafael Mayoral, defendió que las diligencias abiertas contra tres dirigentes de la formación, uno de ellos el secretario de Comunicación del partido, Juan Manuel del Olmo, colaborador cercano de Iglesias, tienen "intereses políticos de fondo", llegando a apuntar que podrían "aderezar" la moción de censura que presentará Vox en septiembre.

A este respecto, Mayoral explicó que la denuncia presentada por el exabogado del partido José Manuel Calvente "no tiene ninguna consistencia" y "son suposiciones todo". Partiendo de esta base, Podemos registró este miércoles un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid solicitando la nulidad de la causa debido a que las pruebas se sustentan en "meras" sospechas y fueron obtenidas de manera "ilícita". En este sentido, acusan a Calvente de haber vulnerado su deber de confidencialidad.

La conclusión final de Mayoral es que la declaración de Calvente no aporta ningún "indicio" y que todo se trata de "suposiciones que no se sostienen y que rallan el ridículo". Por lo tanto, los morados confían en que la causa se resuelva de manera "favorable" a Podemos.

La oposición

El PP está aprovechando la situación para desquitarse con Iglesias después de que el vicepresidente segundo haya puesto a los conservadores en el punto de mira por sus casos de corrupción. "Se te acaba el tiempo", sentencia la campaña que lanzaron en Twitter contra el líder de Unidas Podemos al que califican de "populista" que debería estar "inhabilitado". Los populares también exigieron a Sánchez que cese a su vicepresidente de manera inmediata. Cs, por su parte, registró una petición para que Iglesias acuda a la comisión de Calidad Democrática del Congreso para rendir cuentas sobre el caso.