02 dic 2020

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LA LACRA DEL MACHISMO

Alfred Bosch dimite como 'conseller' por los casos de acoso sexual en Exteriors

El 'conseller' echó a su jefe de gabinete sin activar el protocolo de la Generalitat

Torra y JxCat cargaron con dureza contra la gestión de ERC en pleno clima preelectoral

Xabi Barrena / Fidel Masreal

Alfred Bosch, durante una comparecencia en el Parlament

Alfred Bosch, durante una comparecencia en el Parlament / ACN / GUIFRÉ JORDAN

Apenas disipada la marea feminista que tomó las calles el domingo, el Govern se despertó ayer enmedio de una nueva tormenta política a cuenta, precisamente, de la gestión de un presunto caso múltiple de violencia machista a cargo del que fuera jefe de Gabinete del ‘conseller’ de Exteriors, Alfred Bosch. La gestión del caso, que incluyó el cese, el pasado 24 de enero, de Carles Garcias, el presunto autor de acoso sexual a varias trabajadoras de la ‘conselleria’, derivó en un enfado notable del ‘president’ Quim Torra, de una catarata de exigencias de explicaciones por parte de JxCat y, finalmente, por la tarde, en la propia dimisión de Bosch.

El motivo es que en ningún momento el ya ‘exconseller’ dio aviso de la situación detectada en Exteriors por lo que no se pudo iniciar el protocolo que la administración catalana tiene previsto para estos caso. La sombra del encubrimiento oscurece todo el asunto.

Según publicó el diario ‘Ara’, «tras recibir informaciones sobre actitudes machistas y sexistas» de Garcias», la ‘conselleria’ «impulsó de oficio una investigación interna» para esclarecer los hechos. ERC asegura que cuando tuvo conocimiento del proceso iniciado, su vicesecretaria general de Mujeres, Raquel Sans, pidió al responsable de Cumplimiento Ético de la formación iniciar de oficio una investigación, y se activaron los protocolos internos de prevención, gestión y corrección.

Según el diario, «desde su posición de mano derecha del ‘conseller’ y tanto en la sede del departamento como en viajes, protagonizaba un marcaje constante a las trabajadoras, también a las que acababan de llegar, con comentarios, mensajes e insinuaciones, en los que llegaba a ser muy insistente para verse a solas con ellas».

«Las reuniones entre él y algunas de las trabajadoras acostumbraban a retrasarse hasta que no quedaba nadie más en el despacho y a menudo se intentaba que se hiciesen fuera del ámbito laboral. El lenguaje sexista y los chistes de contenido sexual eran habituales».

Por todo ello, y con la orden expresa de Oriol Junqueras, se cesó a Garcias y se le suspendió la militancia en el partido.

Reunión matinal

A primera hora, Torra convocó a Bosch a una reunión de urgencia junto a otros miembros del Govern y de los servicios jurídicos. El entorno del ‘president’ trasmitió la gravedad de los hechos. Y JxCat afirmó que las explicaciones de Bosch fueron insuficientes.

Poco después, a mediodía, la vicesecretaria general de ERC, Marta Vilalta, se acogió «a la contundencia mostrada» en el caso, aunque reconoció que «se podrían haber hecho las cosas mejor», en referencia a la no comunicación de los episodios a la dirección general de Funció Pública que depende del ‘conseller’ Jordi Puigneró (JxCat). Según la número 2 extramuros «ERC avala» el cese de Garcías.

Pero la gestión de Bosch del asunto quedó seriamente en entredicho. El ‘conseller’ fue advertido desde el partido ya en los meses de noviembre y diciembre. «Costó Dios y ayuda»cesar al cargo de confianza de Bosch, en referencia a presuntas reticencias del ‘conseller’ para afrontar el despido de su colaborador. 

Una muestra de que en JxCat no convenció lo dicho por Bosch a Torra fueron las declaraciones posteriores del titular de Polítiques Digitals i Administració Pública, reprochando abiertamente a Bosch que adoptara decisiones «unilaterales» sobre el acoso laboral de su exjefe de gabinete, cuando las afectadas son trabajadoras de la Generalitat.

Velocidad de cese

Fuentes de la mitad republicana del Govern subrayaron la velocidad en que se produjo el cese, apenas dos meses desde que, en noviembre, se dio aviso de lo que sucedía y enero, cuando los indicios eran más que suficientes para proceder a su expulsión. Estas voces atribuyeron a JxCat un interés electoral por  aventar una cuestión procedimental, cuando el acosador «hace mes y medio que está en su casa». Tras la dimisión, estás voces afirmaron que «la exigencia en ERC es máxima. A ver si todos la igualan». Por su parte, en JxCat insistían en el tema de la ocultación de los hechos al resto del Govern y  cundió la presión para que Torra lo cesara si este no tomaba la decisión.

Antes de dimitir, Bosch -tras un mediodía en el que hubo posicionamientos muy tajantes tanto de Junqueras, como de Marta Rovira y de las mujeres de ERC- activó un proceso conjunto con la Dirección General de Función Pública para aclarar los casos de presunto acoso sexual . Asimismo . Bosch condenó las actitudes machistas y pidió disculpas «por el dolor que haya podido provocar este caso a las personas afectadas y a su entorno». Lo dijo en una comparecencia sin  permitir preguntas. 

La trayectoria

La carrera de Alfred Bosch (Barcelona, 1961) se truncó este lunes en seco. Profesor universitario y escritor, su primera incursión en la política llegó en el 2011, cuando recibió el encargo de Oriol Junqueras de evitar el naufragio de ERC en las elecciones generales de ese año. Lo logró: mantuvo los tres escaños –eran otros tiempos– y estuvo una legislatura como 'hombre fuerte' de los republicanos en Madrid.

Siguió contando después con el favor del líder del partido, y en el 2015 se convirtió en candidato al Ayuntamiento de Barcelona: con él, la formación subió de dos a cinco concejales. Pero en el 2019 a Junqueras ya no le bastaba crecer: quería ganar a Ada Colau y lo sustituyó por Ernest Maragall. Bosch intercambió cargos con el hoy líder municipal de ERC y se convirtió en 'conseller' de Exteriors. Antes del episodio que le ha costado la cartera, el crecimiento de las delegaciones del Govern en el exterior y sus choques con el exministro Josep Borrell eran sus principales señales distintivas.