07 ago 2020

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EL LABERINTO CATALÁN

Lliga Democràtica prepara su candidatura a unas elecciones catalanas

Lliures aprueba diluir sus siglas en este nuevo partido

El congreso, previsto en marzo, formalizará la alianza

Júlia Regué

Astrid Barrio (Lliga Democràtica) y Antoni Fernández Teixidó (Lliures), junto a otros representantes del catalanismo moderado.

Astrid Barrio (Lliga Democràtica) y Antoni Fernández Teixidó (Lliures), junto a otros representantes del catalanismo moderado. / FERRAN NADEU

Lliga Democràtica prepara los detalles para presentarse a un eventual adelanto electoral como una oferta de "liberal y de centro". Desde la recién inaugurada sede en la calle Numancia de Barcelona, confeccionan el programa electoral, cavilan nombres para encabezar su papeleta electoral -en la que quieren potenciar la presencia femenina y el recorrido mediático- y buscan el apego territorial para tener representación en las cuatro provincias catalanas. Su objetivo es captar una bolsa de 300.000 votantes que el 21-D se decantaron por una opción independentista pero que, en cambio, en elecciones generales modificaron el sentido de su voto. Unos electores no fidelizados con unas siglas, reacios a las aventuras unilaterales y partidarios de forzar una negociación para un mayor autogobierno.

"El partido tiene unos límites políticos e ideológicos precisos, otra cosa son las alianzas postelectorales", sostienen fuentes de la Lliga y afirman que "el contorno político y programático está definido -liberal, catalanista, humanista y no independentista- pero que la aritmética parlamentaria dictaminará las alianzas para alterar los bloques actuales". 

La debacle de Cs en las últimas elecciones generales y municipales en Catalunya y el rodeo de Manuel Valls, que aún no ha aclarado si se presentará pero ya ha recibido una oferta de Pablo Casado para coaligarse que "le desplaza hacia la derecha", se leen como una "ventana de oportunidad" para los impulsores del nuevo partido presidido por la politóloga Astrid Barrio. "No se nos pasa por la cabeza ir a buscar a Valls. No hay posibilidades de entendimiento: nosotros defendemos el catalanismo y él necesita inevitablemente contar con Cs. Está llamado a ser el candidato de la derecha sin más", sostienen voces de este espacio.

Alianzas

Aunque su vocación es la de ser "la casa grande del catalanismo", por el momento a los impulsores independientes (algunos exmiembros de Convergència y Unió) solo se les ha sumado Lliures, que el jueves aprobó una declaración política que confirma su "decidida voluntad de formar parte de esta fuerza unificada" y diluirse en la plataforma.

Según los estatutos de la Lliga, no podrán mantener ambos carnets porque no se permite la doble militancia. "Habrá una sola marca y nos ponemos a disposición de la Lliga para que solo haya un espacio de organización y decisión", apuntan fuentes de Lliures. 

Las conversaciones con Units per Avançar y la plataforma 'El País de demà', que reúne a sectores soberanistas moderados, siguen; aunque el acuerdo está lejos de fraguarse. "Hablamos todos con todos pero no nos hemos sentado en la misma mesa", reconocen en la Lliga. En cuanto a Convergents, hay "pocas posibilidades de entendimiento" porque la exigencia de que el partido se declare soberanista no reúne las simpatías necesarias en la cúpula de la Lliga. "No somos un partido soberanista ni independentista; somos catalanistas", subrayan.

Fiscalidad y sostenibilidad

El congreso del partido, que se celebrará previsiblemente a finales de marzo y servirá para formalizar la alianza con Lliures, acabará de definir las líneas maestras del proyecto. Arrancará con algunos consensos básicos a nivel programático en materia de sostenibilidad, el desarrollo tecnológico, las ventajas fiscales y el urbanismo. 

En cuanto a materia de sostenibilidad, proponen potenciar la economía circular y modificarán la normativa para "permitir conjugar conservación estricta del medio ambiente y rendimiento económico". Entre sus propuestas económicas destaca la de promover incentivos fiscales para favorecer la inversión y la eliminación de los impuesto sobre el Patrimonio y Sucesiones, además de un plan para que disminuya la presión fiscal sobre los autónomos. En materia social, abogan por cambios normativos que conviertan la vivienda en un "derecho judicialmente reclamable a la Admnisitración" y prestaciones para los más vulnerables. También se comprometen a ofrecer ayudas adicionales para favorecer el incremento de la natalidad. 

En las relaciones entre Catalunya y el resto de España, a propósito en el último punto del decálogo, abogan por un pacto interno en Catalunya "que haga posible la mejora del autogobierno y de su ejercicio". "Defendemos profundizar y perfeccionar el pacto federal con el conjunto de España clarificando las competencias, mejorando los órganos intergubernamentales y haciendo del Senado una cámara de representación territorial", concluyen.