29 feb 2020

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EL FUTURO DEL 'PRESIDENT'

La CUP espera "en el córner"

Los anticapitalistas blindan a Torra, pero no garantizan 'per se' el apoyo a un candidato alternativo cuando éste sea inhabilitado por sentencia firme

Júlia Regué

El diputado de la CUP, Carles Riera, saluda al ’president’ Quim Torra en el hemiciclo del Parlament.

El diputado de la CUP, Carles Riera, saluda al ’president’ Quim Torra en el hemiciclo del Parlament. / ACN / MARIONA PUIG

La CUP es reacia a hacer pronósticos de futuro, pero ya ha abierto un debate a nivel interno para afrontar cualquiera que sea el escenario que elija el ‘president’ Quim Torra. Las opciones se reducen si, como él mismo sostiene, no mueve ficha hasta que la sentencia por inhabilitación sea firme, es decir, que el Tribunal Supremo confirme la condena a un año y medio de inhabilitación dictada por el TSJC. 

En ese momento, Torra ya no tendría en sus manos el botón para llamar a las urnas y el ‘vicepresident’ Pere Aragonès se convertiría en presidente accidental. El presidente del Parlament, Roger Torrent, debería abrir entonces un plazo de 10 días para que un candidato a la Presidència se sometiera a votación en la Cámara catalana. En la primera vuelta, necesitaría mayoría absoluta. En la segunda, mayoría simple. Si los anticapitalistas se decantaran por la abstención, los votos de JxCat y ERC valdrían por la mínima (66 a favor, 65 en contra y 4 abstenciones) pero si, en cambio, se inclinaran por el no, los comicios serían inevitables. 

La CUP espera "en el córner" a ver cómo mueven JxCat y ERC la pelota y blinda a Torra "por solidaridad antirepresiva". Ahora bien, los ‘cupaires’ tampoco están dispuestos a dar su 'sí' a un candidato cualquiera llegados a ese punto. Según fuentes del partido, sus filas deberán analizar ese nombre en un consejo político, como hicieron con la investidura fallida del ‘exconseller’ Jordi Turull.

Estas fuentes admiten que llegar a la dicotomía que podría dejar en sus manos las elecciones sería de difícil digestión para sus filas y votantes: "No jugaremos a forzar elecciones aprovechando la acción represiva del Estado pero tampoco avalaremos a este Govern o a cualquier candidato si se llega a este escenario", avanzan fuentes del partido que subrayan que la legislatura "agotada" y el Govern sumido en el "autonomismo". 

Recuerdan que la decisión sobre sus movimientos en el Parlament pasa por mecanismos asamblearios, más aún la toma de decisiones de este calibre, pero reconocen que se encuentran en una encrucijada porque no podrían justificar un apoyo a un Govern del que se han esforzado en desmarcarse, pero tampoco dar la espalda a Torra que sería cesado a raíz de una "vulneración de sus derechos". 

Sobre los presupuestos, se reafirman en su 'no' e incluso preparan una campaña para criticar las cuentas, según fuentes de la CUP. Ya dijeron que no los iban a apoyar. Los ‘comuns’ son el sustento del Govern en la materia, y la CUP ve detrás de ello un intento de "reeditar en la Generalitat el pacto en el Congreso". En la ecuación las fuentes suman el consistorio barcelonés, a manos de Ada Colau que ya ha cerrado el pacto con ERC.