07 abr 2020

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NEGOCIACIONES PARA LA INVESTIDURA

ERC mete presión al PSOE antes de la cita del martes en BCN

Vilalta pospone para enero cualquier entente y afirma que Esquerra no litiga por «'el peix al cove'»

Los socialistas, optimistas por el buen devenir de las conversaciones 'discretas' fuera de foco

Xabi Barrena / Iolanda Mármol / Juan Ruiz Sierra

La secretaria general adjunta de ERC, Marta Vilalta.  / VÍDEO: GUILLEM ROSET / ACN

El manual de primero de negociación subraya la importancia de transmitir tanto que no se tiene la imperiosa necesidad de llegar a un acuerdo como de rebajar las expectativas de la parte contratante contraria. ERC sigue al pie de la letra dicho ‘manual’ y a cada arranque de optimismo del PSOE, en el contexto de la negociación para permitir la investidura de Pedro Sánchez, corresponde con un jarro de agua fría. Y siempre, siempre, siempre recalcando que a quien le aprietan las ‘urgencias’ es al inquilino de la Moncloa, no a los republicanos. Tal que así se despachó ayer la secretaria general adjunta de ERC, y miembro del equipo negociador, Marta Vilalta, en la tradicional rueda de prensa de los lunes que, esta semana, se celebró en la víspera de una nueva reunión entre PSOE y ERC. En Barcelona.
«Nuestra prioridad no es la gobernabiidad de España, sino encauzar la resolución política y democrática de un conflcito que es democrático», sancionó la también portavoz del partido. Una nueva aclaración al PSOE de que ellos no son el PNV, ni tan solo la CiU de la época dorada de los pactos con Felipe González y José María Aznar.  De hecho, Vilalta lo dijo tal cual: «No estamos aquí para ‘el peix al cove».
Segundo toque. El calendario. Los republicanos dificñílmente llegarán a un acuerdo antes de que el día 19 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea falle sobre la inmunidad o no de Oriol Junqueras como europarlamentario. Y antes el congreso del día 21, para evitar que el conclvae derive en una especie de plebiscito sobre el acuerdo. 
Y es que si el TJUE sanciona la inmunidad parlamentaria del presidente de ERC, a buen seguro que el marco general de negociación variará, por ejemplo, en esos gestos «antirepresivos» que tanto pide ERC.
 Así las cosas, Vilalta volvió a verter agua al vino del PSOE: «No se puede avanzar con prisas, vamos a enero, vemos muy complicado un acuerdo antes de Navidad, casi imposible, porque el acuerdo aún está lejos», Es decir,  tercer presión a los socialistas para arrancar el máximo de contrapartidas a la abstención: decir que el acuerdo para la investidura está muy verde. 

Optimismo en Ferraz 

 Pese a todo, los socialistas llegan a la reunión aferrados al optimismo por la sintonía que, alegan, van constatando en los contactos discretos que mantienen con ERC, más allá de los encuentros oficiales. Fuentes conocedoras de dichas conversaciones explican que el terreno está más allanado de lo que pueda parecer, aunque el contexto hostil en el que se encuentran los republicanos puede retrasar la fecha de la investidura. En Madrid, las circunstancias de los independentistas han dado paso a dos interpretaciones. Hay colaboradores de Sánchez que siguen creyendo que la reelección puede celebrarse antes de Navida. Alegan que hay tiempo para convocar el pleno de investidura para la próxima semana. 
Otros altos cargos gubernamentales descartan poder rubricar en público un acuerdo con ERC en lo que queda de año. Opinan que el pacto tendrá que esperar a enero, no tanto porque las conversaciones no avancen, sino por el contexto en las filas de Oriol Junqueras. 
Desde ese optimismo, PSOE, y también ERC,quieren concretar en el cónclave de hoy la piedra clave del entramado del pacto: el nuevo foro en el que se aboorde la «vía política», es decir, el espacio –todavía sin nombre- en el que se aborde el conflicto catalán sin que los independentistas queden situados fuera del ordenamiento jurídico. Es una de las concesiones de los socialistas, que se sentirían más cómodos abordando la crisis política en una mesa de partidos que en un nuevo ente creado expresamente en el que puedan dialogar Gobierno y Generalitat.