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Los independentistas buscan fórmulas para sortear la suspensión parcial de la respuesta a la sentencia del 1-O

Los grupos constitucionalistas piden a la Mesa que custodie y debata posibles enmiendas y transacciones

Júlia Regué

Roger Torrent, president del Parlament, en la sesión del 12 de noviembre.

Roger Torrent, president del Parlament, en la sesión del 12 de noviembre. / GUILLEM ROSET / ACN

Los grupos independentistas cavilan fórmulas para sortear al Tribunal Constitucional (TC) y mantener hasta la última coma de una propuesta de resolución que revisten de respuesta institucional a la sentencia del ‘procés’. Unas líneas que les costó consensuar y que llegarán al pleno convocado el próximo 26 y 27 de noviembre, cuanto menos, editadas. 

Tras arduas negociaciones, JxCatERC y la CUP perfilaron un texto que fue suspendido parcialmente el 5 de noviembre. Los magistrados del alto tribunal impugnaron, a instancias del Gobierno, parte del punto 11, que expone que la Cámara catalana "reitera y reiterará tantas veces como quieran los diputados, la reprobación de la monarquía, la defensa del derecho a la autodeterminación y la reivindicación de la soberanía del pueblo de Catalunya para decidir su futuro político". Los servicios jurídicos del Parlament ordenaron paralizar este inciso y dejaron constancia de su suspensión en el Boletín Oficial del Parlament (BOPC).

El periodo de enmiendas sigue abierto, y los anticapitalistas lo usaron para registrar una enmienda ideada para burlar al TC que consiste en añadir un nuevo punto que advierte y rechaza la suspensión dictada, al tiempo que reproduce íntegramente el contenido suspendido. Un regate en el que esperan contar con el apoyo de los socios en el Govern que, de momento, estudian su aval. 

"El TC ha vuelto a atentar contra nuestra libertad ideológica y de participación política coartando una vez más derechos de electores", vindicó el diputado de la CUP, Carles Riera, confiado en una maniobra que vuelve a poner contra las cuerdas a los miembros soberanistas de la Mesa, especialmente al presidente del Parlament, Roger Torrent

El portavoz de JxCat, Eduard Pujol, no quiso detallar aún sus planes y se limitó a sostener que su partido "hace dos años que planta cara y denuncia la represión". En ERC piden cautela y aseguran que estudian la enmienda ‘cupaire’. 

Fuentes de los partidos constitucionalistas indicaron ayer que "ya no valen las trampas y triquiñuelas" en el Parlament porque, aunque los independentistas traten de driblar la suspensión, la Mesa ha sido advertida hasta cuatro veces por el TC de que cualquier iniciativa tramitada sobre la autodeterminación de Catalunya o contra la monarquía puede acarrear consecuencias penales. 

Los grupos constitucionalistas exigieron a la Mesa que informe de enmiendas y eventuales transacciones para que se discuta su tramitación en la reunión habitual de los martes, un encuentro que se celebrará pocas horas antes de que empiece el pleno. "Estaremos alerta", sostuvieron fuentes parlamentarias y exigieron a la Mesa que frenen las intentonas. Desde el PPC, criticaron que "había la posibilidad de incluir propuestas del resto de grupos" en esta sesión plenaria, "pero los independentistas han decidido que la oposición no tenga iniciativa legislativa". 

Torrent ha reiterado en varias ocasiones que está "dispuesto a asumir las consecuencias" de la defensa de que en el hemiciclo "se pueda hablar de todo", aunque sostiene que "no pondrá en riesgo a los funcionarios" que también han sido apercibidos por el TC.