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instituciones penitenciarias

Urdangarin podrá salir de prisión dos veces a la semana

El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León le autoriza a realizar labores de voluntariado fuera de la cárcel en jornadas de ocho horas

Durante sus salidas al centro de ayuda a discapacitados Don Orione estará escoltado por Interior, igual que antes de entrar en la cárcel

Juan José Fernández

Iñaki Urdangarin podrá salir de prisión dos veces por semana. / ENRIQUE CALVO / REUTERS / VÍDEO: EUROPA PRESS

Iñaki Urdangarin, el único recluso varón de la cárcel de Brieva (Ávila), podrá salir de la prisión dos veces por semana para realizar labores de voluntariado social. Se lo permite a partir de este martes el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León, que ha estimado un recurso presentado por el interno, condenado por el 'caso Nóos'.

Urdangarin realizará el voluntariado en Hogar Don Orione, un centro de la orden religiosa italiana de los orionistas en Pozuelo de Alarcón (Madrid) dedicado a ayudar a personas con discapacidad. Utilizan el centro fundamentalmente personas mayores de edad, "con discapacidad intelectual, necesitadas de apoyos extensos y generalizados", según la web de la institución, apoyada por la Fundación Caser.

El trabajo del exduque será ayudar a moverse a personas dependientes en paseos o en la piscina del local. Ha sido el propio Urdangarin, y no Instituciones Penitenciarias, el que ha señalado el lugar de su elección para hacer voluntariado fuera de la cárcel. En agosto pasado, el recluso contó en su recurso al juez de Vigilancia Penitenciaria, Florencio de Marcos, que, ya en febrero, se había dirigido al centro Don Orione para proponerles su colaboración.

El centro le dio el visto bueno, incluso, a que colaborara allí todos los días laborables. De hecho, esa es la segunda fase de la petición de Urdangarin: "Que se me pudiera aplicar con carácter principal ahora o subsidiario más adelante el acudir diariamente al referido centro", dice en su recurso ante el juez.

Sin el visto bueno de Prisiones

En un auto emitido este martes, el magistrado De Marcos ha aprobado la petición de Urdangarin pese a la oposición del ministerio fiscal y sin informe favorable de la Junta de Tratamiento de la cárcel, de cuyos miembros solo discrepa un pedagogo.

El juez señala en su auto que la Junta de Tratamiento valoró "los aspectos positivos (adaptación al centro, realización de cursos con notable aprovechamiento, pago de responsabilidades civiles... )" que concurren en torno a el ex duque de Palma como preso. Pero también señaló la Junta aspectos "negativos específicos del interno, destacando que, si bien es delincuente primario, los delitos por los que ha sido condenado exigen una amplia y cuidadosa planificación, especificando un pronóstico de reincidencia medio-alto".

El hecho de que salga de prisión, en jornadas de ocho horas y a partir de este jueves, no implica una modificación de su clasificación penitenciaria, que es de segundo grado. El juez valora muy adecuada la "toma de contacto con la vida real" y la ayuda a discapacitados que prestará un preso procedente del "ámbito de la delincuencia económica, cuyo eje es el egoísmo, el afán desmedido de lucro, ademas del desprecio al interés comunitario".

Aislamiento de facto

El juez ha apreciado los argumentos del recluso en el sentido de las ventajas que supondrían para su tratamiento penitenciario abandonar una "situación de aislamiento" de facto. Por razones de seguridad -y en su día por elección del propio preso-, el ex duque de Palma está recluido en una prisión de mujeres, en un ala solo ocupada por él.

En un primer momento, Instituciones Penitenciarias se opuso a la solicitud, y Urdangarin recurrió en agosto. Según ha explicado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la Junta de Tratamiento de Brieva desestimó la petición por el tiempo de cumplimiento de condena, su tratamiento y por la propia seguridad del centro penitenciario. "Es la normalidad del Estado derecho, no podemos deducir otra cosa ni mucho menos", ha opinado.

Contra la decisión del juez de Vigilancia Penitenciaria no puede recurrir Interior; solo el fiscal puede hacerlo y, si lo hiciera, ese recurso no paralizaría la ejecución del fallo. O sea, el principal condenado por el caso Nóos podría comenzar a salir de prisión a estos trabajos esta misma semana.

Fuentes de Prisiones han explicado a Efe que la decisión no es infrecuente: el pasado año se concedieron estas salidas para trabajar con instituciones y oenegés a 496 penados en segundo grado y este año, ya a 263.

Saldrá escoltado

En la mayoría de sus salidas, y salvo que los planes de escolta lo desaconsejen, Iñaki Urdangarin se desplazará por sus propios medios -en el argot penitenciario, "en autogobierno"– desde la cárcel de Brieva hasta Pozuelo (104 kilómetros), con la obligación de estar de vuelta a las ocho horas de su salida.

Durante sus estancias fuera de prisión estará escoltado por su propia seguridad, confirman fuentes de Interior, que subrayan que se trata de la misma medida de protección que tenía cuando estaba en libertad y estaba siendo procesado. 

La concesión del permiso para hacer voluntariado implica por parte del juez confianza en el recluso, y una nula apreciación de riesgo de fuga. Urdangarin no llevará pulsera de localización por estar escoltado y, sobre todo, porque esa medida de prevención antifugas se reserva para reclusos que salen en tercer grado.

Cárcel tranquila

El 18 de junio de 2018, Iñaki Urdangarin se presentó en la puerta de la cárcel abulense de Brieva, una de las más tranquilas de España. Desde entonces no ha sido trasladado a otro centro. Una vez ingresado, su permanencia allí ya es por decisión de Interior. Y así lo recuerda el juez de vigilancia penitenciaria: "No es la voluntad de los internos la que determina el centro de cumplimiento".  

Tan es así que, según desvelan fuentes penitenciarias, otro recluso se presentó para cumplir en Brieva a los pocos días del ingreso de Urdangarin. Había cometido un delito en Talavera de la Reina y quería cumplir en la cárcel abulense, pues tiene su residencia en la cercana localidad de Arenas de San Pedro. Su petición fue rechazada.

El juez critica en su auto la situación de aislamiento de facto en este caso, pero reconoce que el aislamiento puede aplicarse en prisión "en orden a preservar la vida e integridad de los internos". Desde junio de 2018, Urdangarin cumple condena en Brieva en una situación de gran soledad que estaba afectando seriamente a su estado de ánimo, según fuentes penitenciarias, hasta el punto de que había preocupado a quienes le vigilan.

Influencia católica

Durante el invierno pasado, Urdangarin se refugió en la religión, relatan las mismas fuentes, y entabló amistad con el capellán del centro. El incremento de su práctica religiosa ha influido en la elección del centro Don Orione por parte del recluso. En ese centro no había colaborado antes un presidiario.

En otoño pasado, Urdangarin probó a entretenerse creando una huerta, aprovechando libros de horticultura y herramientas que dejó allí un inquilino anterior: Luis Roldán, que pasó nueve años en el centro en parecida soledad. Su caso, como el de Rafael Vera, ex secretario de Estado de Seguridad que estuvo preso en Segovia por el caso Fondos Reservados, son tenidos en cuenta como precedente por el juez de Vigilancia Penitenciaria en su auto. El mismo juez De Marcos negó al primero el permiso y se lo concedió al segundo.

La decisión del juez de vigilancia penitenciaria contempla el riesgo de "desocialización" para el interno. El magistrado señala que ese aislamiento en que vive el preso no es decisión suya, sino una medida de la autoridad penitenciaria. Y cree que "la realización de una actividad en el exterior es más que positiva para reducir o eliminar la desocialización y deshumanización, destrucción del individuo, que conlleva la soledad absoluta a la que se le ha sometido".

El cuñado del Rey debe cumplir una condena de cinco años y 10 meses por desvío de fondos públicos. En principio, esa condena no acaba hasta el 9 de abril de 2024.