LAS CUENTAS PÚBLICAS

'Comuns' y PSC exigen al Govern "revertir recortes" para avalar los presupuestos

Aragonès propone modificar el impuesto de sucesiones y un IRPF más progresivo

Los socialistas también condicionan su apoyo al respeto a la legalidad vigente

El vicepresidente del Govern y ’conseller’ de Economía, Pere Aragonès.

El vicepresidente del Govern y ’conseller’ de Economía, Pere Aragonès. / EFE

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Socialistas 'comuns' han salido este miércoles de la Conselleria d'Economia mucho más satisfechos que sus predecesores, la CUP, aunque coincidieron con los anticapitalistas en parte del diagnóstico: el marco presupuestario del vicepresidente del Govern, el 'conseller' Pere Aragonès, es, por ahora, "inconcreto" y "no revierte los recortes".

Fuentes de Catalunya En Comú-Podem consultadas por este diario subrayaron que se trata de un borrador abierto a negociación y valoraron el clima de conciliación y la "predisposición" al entendimiento por parte del Ejecutivo catalán. 

Encajaron las declaraciones de Aragonès en TV-3 a primera hora de la mañana como un "acercamiento". El 'vicepresident' avanzó que su planteamiento pasa por un ajuste del IRPF para que sea más progresivo; por la modificación del impuesto de sucesiones para gravar más a las grandes herencias, y por una mejora de la fiscalidad ambiental (un extremo que el partido morado no logró batallar en el intento de presupuestos del año pasado). 

Según varias fuentes, la 'conselleria' de Aragonès trabaja con un déficit del 0% y la previsión de crecimiento del PIB es del 1,9%. Lo que los técnicos de Economia pusieron sobre la mesa para acercar a sus eventuales socios es el aumento  de 2.500 millones de euros dedicados a inversión social respecto al 2017. Traducido a las cifras que manejaban en el diseño del borrador del 2019, que no llegó a presentarse al pleno del Parlament, supondría 795 millones más. 

Pero, según las fuentes consultadas, se trata de unas inversiones ya "comprometidas", es decir, no manejables. Ante este escenario, los 'comuns' presionarán en el próximo encuentro (que tendrá lugar a finales de mes) para que se aborde la capacidad de "generar nuevos ingresos" que puedan destinarse a reducir las desigualdades sociales. "No daremos un cheque en blanco", precisan las fuentes.

"Diálogo constructivo"

La diputada del PSC y encargada del carpetazo de economía, Alícia Romero, celebró que el Govern "esté abierto a negociar", aunque sostuvo que deberá haber esfuerzos por ambas partes porque "el contexto político influye". Las declaraciones del 'president', Quim Torra, abogando por la "confrontación" con el Estado cuando se dé a conocer la sentencia del Tribunal Supremo, dijo, no allanan el camino para estrecharse las manos.

Romero dejó claras las condiciones de su partido: que el Ejecutivo catalán emplee "una política dentro de la legalidad" y que mantenga un "diálogo constructivo con los catalanes, los grupos parlamentarios y el Estado". Dicho de otro modo: el PSC avisó de que eventuales maniobras unilaterales que no se ciñan a la legalidad vigente podrían hacer estallar la negociación. 

Borrador "insuficiente"

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Mucho más agrio fue el encuentro del martes entre la 'conselleria' y la CUP. "Por mucha ingeniería que hagan, estos presupuestos consolidan los recortes de los últimos años", censuró la diputada anticapitalista Maria Sirvent. Y acusó a Aragonès de presentar un borrador "continuista e insuficiente". 

El 'conseller' replicó ayer desde la cadena pública que las cuentas que les presentaron son "las que votó la CUP, las del 2017". "Pero no pueden decir que el presupuesto que ellos aprobaron es de recortes", apostilló. Esas cifras las votaron con el compromiso del entonces ‘president’, Carles Puigdemont, de fijar fecha en el calendario para un referéndum que se celebraría el 1 de octubre