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ENTREVISTA DESDE LA CÁRCEL

Jordi Sànchez: "Si la gente se planta en las calles durante días tras la sentencia, bienvenido será"

"Es falso que nosotros seamos los intransigentes y ERC los dialogantes. La realidad es mucho más compleja", dice el dirigente de JxCat

"El debate está abierto, pero que nadie dude de que JxCat tendrá una posición única sobre la investidura"

Fidel Masreal

Jordi Sànchez: "Si la gente se planta en las calles durante días tras la sentencia, bienvenido será"

JAVIER SORIANO

Jordi Sànchez (Barcelona, 1964) analiza desde la cárcel de Lledoners el momento político del independentismo.

Una vez el juicio del 'procés' ha quedado visto para sentencia, ¿qué ha aprendido a nivel personal y político de estos meses de sesiones en el Supremo?

Que la protección de los derechos políticos es débil y que la razón de Estado es poderosa cuando los poderes de ese Estado están decididos a imponer castigos ejemplares a los que nos hemos atrevido a movilizar pacíficamente a millones de personas para defender el derecho de autodeterminación.

¿Cree que la abogada del Estado debería haber tenido otra actitud y posicionamiento?

Sí, y la fiscalía también. Deberían haber tenido otra actitud por honestidad y ética jurídica. El juicio se ha acabado y aún no han dicho en qué momento y en qué acto se cometió la supuesta rebelión o sedición en otoño del 2017.

¿Hubo desobediencia?

En mi caso ni eso. Nunca recibí ninguna instrucción de ningún tribunal limitando mis derechos de manifestación o expresión. La mía fue una actividad pública, notoria y transparente en la ANC. Y me dicen que lo que hice durante meses y que nadie consideró entonces que era delito resulta que ahora lo es. Y por eso me piden 17 años de prisión y llevo casi dos entre rejas.

El 'president' Torra ha abierto una ronda de contactos con partidos y entidades independentistas para decidir qué hacer en caso de condena. ¿Usted qué propone?

De entrada espero que haya absolución y que en los próximos meses centremos todo el esfuerzo en esta demanda. Pero si al final hay condena, la respuesta tiene que venir de la ciudadanía y debe ser liderada por las entidades. Los partidos, si quieren, ya se añadirán. Desde el civismo y la no violencia, como hicimos el 1 de octubre. Si la gente decide plantarse y permanecer durante días en las calles de Barcelona, bienvenida sea esta decisión. Tendremos que hacer que el mundo sepa de nuevo de nuestra causa a favor de la libertad y la autodeterminación.

¿Vería bien que, en caso de condena se llevara el Congreso una reforma del Código Penal?

Nada de lo que ocurrió en octubre del 2017 en Catalunya es delito según el Código Penal vigente. Si el Tribunal Supremo nos condena por rebelión será después de haber estrujado el Código Penal. En 1995 y el 2004 el Congreso español modificó acertadamente el Código Penal. No seré yo quien defienda que vuelva a ser tipificado como delito el hecho de organizar un referéndum ilegal.

ERC se está planteando votar a favor de la investidura. ¿Qué cree que debería hacer JxCat?

Ahora que sabemos que el 23 de julio será la primera votación, lo urgente es que Pedro Sánchez asuma que debe construir un primer acuerdo con Podemos. Sólo desde esta premisa política y aritmética, una vez haya descartado al PP y Cs como socios prioritarios para la legislatura, JxCat estará en condiciones de decidir su papel en la investidura.

Usted ha firmado una carta, con los demás presos de JxCat, a favor de una abstención en la investidura de Sánchez. ¿Cree que podrán convencer a los miembros del grupo parlamentario que están en contra?

Es un documento que analiza los puntos fuertes y los puntos débiles del voto contrario, de la abstención y del voto afirmativo. El debate está abierto y lo estará a la espera de una propuesta de Sánchez. El espíritu del documento es dejar bien claro que JxCat apuesta por encontrar vías que faciliten una respuesta política a un conflicto político. El documento no pretende convencer a nadie en concreto sino alimentar el debate, incentivar argumentos. Y que nadie dude de que JxCat tendrá una posición única.

Los resultados de JxCat en las elecciones municipales no han sido los deseados. ¿Hace alguna autocrítica?

Sería de una gran inmadurez no analizar críticamente las causas de unos resultados que pese a situar a JxCat como la primera formación en concejales y alcaldías en toda Catalunya no le permitieron alcanzar los resultados esperados. Lo más importante es corregir el gran déficit de apoyo electoral en Barcelona y el Área Metropolitana. Nada, sin embargo, que no sea reversible a corto y medio plazo si se hace el trabajo bien hecho.

Usted es el presidente de la Crida Nacional per la República, un instrumento que no ha conseguido aglutinar a todo el independentismo. ¿Qué futuro tiene este espacio?

La Crida, con 6.000 asociados y 55.000 simpatizantes registrados, es una realidad asociativa que aglutina a personas de sensibilidades diversas dentro del soberanismo político. Sabíamos desde el primer momento que nuestro objetivo (consolidar espacios de acción política unitaria) no sería fácil. Las resistencias de los partidos, tanto ERC como el PDECat o la CUP, eran y son evidentes. Ya sé que hablar de la unidad soberanista molesta pero si en Barcelona los independentistas hubieran ido juntos hoy Maragall sería el alcalde. ¿Alguien cree que Colau habría aceptado ser alcaldesa con los votos de Valls y con 10 concejales si la primera lista en Barcelona hubiera obtenido 15, 16 o 17 concejales? Estoy convencido de que no, su ética no se lo habría permitido.

¿Cuál debe ser la estrategia independentista a partir de ahora: mantener abierta la puerta a otro desafío unilateral o buscar una mayoría más amplia y mantener la mano tendida al diálogo con el Estado?

Esta es una falsa dicotomía. El independentismo sin una amplia mayoría nunca alcanzará su objetivo. Este es un movimiento profundamente democrático que nunca ha planteado una solución al margen de las urnas y la voluntad mayoritaria de la ciudadanía. Y por otro lado la mano tendida al diálogo ha sido y sigue siendo desde los inicios la propuesta para abordar explícitamente el ejercicio del derecho a decidir.

ERC está obteniendo ahora mismo la hegemonía del independentismo con un discurso moderado y pactista, alejado de decisiones unilaterales. ¿Le mueve a alguna reflexión, esta tendencia favorable a los republicanos?

Esta mirada es excesivamente simplificadora. Es falso que unos seamos los intransigentes y los otros los dialogantes. Resulta que quien habla de las 155 monedas de plata en el momento clave es ERC. Y quien presenta una enmienda a la totalidad a los presupuestos de Pedro Sánchez que precipita las elecciones es ERC. Y quien se anticipa y anuncia que votará en contra y no se abstendrá en la elección del senador Iceta es ERC. Sin embargo, la caza mayor abierta contra Puigdemont hace que se le quiera contraponer a la imagen de un Junqueras razonable, moderado y pactista que es tanto como decir que Puigdemont es irracional, radical y no dialogante. Aún así, Puigdemont ha ganado en cada ocasión que se ha confrontado directamente con Junqueras en las urnas, el 21-D y en las europeas. La realidad es mucho más compleja de lo que algunos quisieran.

¿Cree posible que Mas opte de nuevo a ser candidato? ¿Opina que el presidente Puigdemont debería volver a encabezar una candidatura en las próximas elecciones al Parlament?

No es tiempo de hablar de elecciones y tampoco de candidatos. Hacerlo sería generar confusión y ruido. Es tiempo de hacer obra de gobierno desde la Generalitat, de articular el espacio político de JxCat, de seguir internacionalizando nuestra causa y denunciando las vulneraciones de derechos políticos del Estado.