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LOS SUELDOS PÚBLICOS

El salario base de los eurodiputados es tres veces el de los miembros del Congreso

Reciben una dieta diaria de 320 euros, reembolso de gastos de viaje, médicos y una pensión de jubilación

También disponen de hasta 4.513 euros mensuales para "gastos generales" sin tener que presentar facturas

Miriam Ruiz Castro

Vista del interior del Parlamento Europeo en Estrasburgo.

Vista del interior del Parlamento Europeo en Estrasburgo. / EFE / PATRICK SEEGER

El PSOE venció en las pasadas elecciones europeas después de 15 años, y será el partido que más representantes españoles siente en el Parlamento Europeo. Junto a los 20 socialistas, otros 34 políticos españoles tendrán que trasladarse a Bruselas, con sus cielos grises, y agendarse continuos viajes a Estrasburgo, donde está la segunda sede. Pero hay alicientes: el salario base de los parlamentarios europeos es casi tres veces el de un diputado en España, y gozan de una serie de prestaciones y privilegios que ya han sido eliminados en el Congreso.

En julio del 2009 entró en vigor el estatuto único para paliar los salarios desiguales que cobraban los diputados europeos en función de su país de procedencia. Desde entonces, la asignación mensual de los eurodiputados es de 8.757,70 euros brutos (105.00 euros al año) con cargo al presupuesto del Parlamento Europeo. La cantidad está sujeta a un impuesto de la Unión Europea (UE) y al pago de una cotización a un seguro de accidentes (22% de retención), lo que se traduce en 6.824,85 euros netos. Además, tienen que tributar en España los 13 puntos que restan para cubrir el aplicado a su tramo de ingresos, un 35%, por lo que su salario neto se queda en 6.250 euros. 

La paga mensual de los parlamentarios europeos es de 8.757 euros brutos, que se traducen en 6.824 netos 

Aunque el salario base de los diputados españoles es tres veces menor (2.981,86 euros brutos al mes), la mayoría cobra complementos que aumentan notablemente sus nóminas, y eleva el sueldo medio hasta los 5.000 euros, unos 60.000 al año. Pero también la nómina de los parlamentarios europeos engorda considerablemente con las dietas. La conclusión es que Josep Borrell (PSOE), Dolors Montserrat (PP), Luis Garicano (Cs), María Eugenia Rodríguez Palop (Unidas Podemos) o Jorge Buxadé (Vox) pasarán a cobrar tres veces lo que sus compañeros en el Congreso. 

Dietas que engordan

Es tal lo que los eurodiputados ingresan en dietas que casi pueden vivir cómodamente sin tener que tocar la nómina. Y las hay de varios tipos. Las de "gastos generales", 4.513 euros mensuales, están destinadas a cubrir los gastos de oficina, teléfono, equipos informáticos, etc. en el país en el que han sido elegidos. Es por eso que los partidos tienen oficinas europeas en España. En Bruselas y Estrasburgo, el Parlamento Europeo proporciona oficinas equipadas y coches oficiales a los eurodiputados. Eso sí; si no asisten a la mitad de las sesiones plenarias del año parlamentario (de septiembre a agosto) sin justificación, la cantidad se reduce a la mitad. Los 54 eurodiputados españoles manejan más de 2,8 millones de euros al año para "gastos generales" a cuenta de esta dieta, sin control o fiscalización y sin tener que justificarlos con facturas ni recibos. 

Las dietas diarias o de estancia suponen 320 fijos al día para sus señorías, siempre que acrediten su presencia firmando en el registro oficial. Su destino es bastante ambiguo: cubrir "los demás gastos en que incurren los diputados con ocasión de los periodos de actividades parlamentarias"; esto es, hoteles o comidas, en caso de que los hubiera. En los días en que haya votación en el pleno, si el diputado falta a más de la mitad de las votaciones nominales, la dieta se reduce a la mitad aunque haya estado presente. Y si las reuniones se celebran fuera de la UE, la dieta pasa a ser de 160 euros y las facturas de hotel se reembolsan por separado. Por si fuera poco, los diputados también tienen derecho al reintegro de dos terceras partes de sus gastos médicos.

Gastos por desplazamientos

Los eurodiputados tienen derecho al reembolso del coste real de sus billetes de viaje para asistir a las reuniones en Estrasburgo y Bruselas, previa presentación de recibos. Aunque hay límites, para todos los transportes están relacionados con tarifas de clase alta ('business' o primera). Pero no solo reciben de vuelta los gastos de transporte: también reciben dietas fijas calculadas en función de la distancia y de la duración de la misión y destinadas a cubrir los restantes gastos relacionados con el viaje (los peajes de autopistas, los gastos por exceso de equipaje o los gastos de reserva).

Para los viajes de sus señorías fuera de España con fines distintos a la asistencia a reuniones oficiales (conferencias o visitas de trabajo, por ejemplo), los diputados tienen derecho al reembolso de sus gastos de viaje, alojamiento y otros gastos asociados hasta un máximo anual de 4.454 euros. Y si son dentro de España, tienen derecho al reembolso de los gastos de transporte, con un máximo anual establecido para cada país.

Además, cada eurodiputado puede elegir a sus asistentes, y dispone de un máximo de 24.943 euros mensuales para cubrir sus sueldos, pero no pueden contratar a familiares cercanos. 

Retiro y fin de mandato

Otro de los privilegios ya extintos en el Congreso son las pensiones de jubilación de los parlamentarios. Los eurodiputados, en cambio, tienen derecho a una pensión cuando cumplan los 63 años, del 3,5% de su asignación parlamentaria por cada año completo de mandato, también con cargo al presupuesto de la UE. Además, existía un fondo de pensiones voluntario que se cerró en julio del 2009 al que ya no pueden afiliarse nuevos eurodiputados y que se está suprimiendo progresivamente.

La opacidad de algunas asignaciones ha llegado incluso al Tribunal General de la UE

El Parlamento Europeo también conserva una indemnización transitoria por fin de mandato. Supone conservar su salario a razón de un mes por cada año de ejercicio del mandato, con una duración máxima de dos años. La indemnización es incompatible con cualquier cargo público o con la pensión de jubilación o de invalidez.

Quejas por falta de transparencia  

La opacidad de estas dietas ha llegado incluso al Tribunal General de la UE. Después de que varios medios pidieran acceder a los datos de ingresos de cada eurodiputado, el tribunal confirmó en septiembre la negativa del Parlamento a difundir estos datos porque supondría difundir datos personales de sus señorías. En las respuesta que el Parlamento Europeo dio a los periodistas para justificar su negativa se evidenciaron las carencias y la ineficacia de los mecanismos de control: la Cámara europea no tiene información del uso que hacen sus miembros de las cantidades que reciben en concepto de dietas. La mayor parte de las quejas que recibió el Defensor del Pueblo Europeo en el 2018, casi una de cada cuatro, tenían que ver con el acceso a la información pública y la transparencia.