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ESPACIOS ELECTORALES

La espantada de JxCat marca el debate entre candidatos europeos en TV-3

Los candidatos a las elecciones europeas, conversan antes de iniciar el debate, en el estudio de TV3.

Los candidatos a las elecciones europeas, conversan antes de iniciar el debate, en el estudio de TV3. / JORDI COTRINA

La ausencia de los dos principales candidatos independentistas, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, ha marcado el debate de TV3, hasta el punto que el programa comenzó con el alegato de sus sustitutos, Aleix Sarri y Jordi Solé. Sarri, después, abandonó el plató y se negó a debatir con el resto de candidatos "como protesta". Puigdemont, que había prometido participar si intervenía Junqueras, cedió el puesto a Comín, que finalmente fue vetado por la Junta Electoral Central porque consideró que "tenía ventaja al intervenir desde otro espacio".

El resto de los grupos, incluido ERC, a quien también se le había vetado que su candidato, Oriol Junqueras, participara por videoconferencia desde Soto del Real, se quedaron.

Debatieron cuatro eurodiputados (Jordi Solé, de ERC; Esteban González Pons, del PP; Javi López, del PSC y Ernest Urtasun, de En Comú), con un aspirante a serlo: Jordi Cañas, de Ciudadanos. 

La espantada de Sarri creó sorpresa entre los compañeros de programa, hasta el punto en que González Pons llegó a pedir que se emitiera el vídeo de Junqueras, "porque el horario de prisión le ha impedido intervenir", pero no el de Puigdemont. "Es una cuestión de dignidad, Junqueras está en la cárcel y Puigdemont en una mansión en Bruselas", dijo para justificar la diferencia de trato.

TV-3, al final del programa, optó por emitir el vídeo de Junqueras, aunque no el de Puigdemont, que relegaron a "otros espacios informativos de la casa", "por respeto a los candidatos que han estado en el plató", afirmó el presentador, Xavi Coral.

Los cinco debatieron temas sobre Catalunya en Europa, el avance la extrema derecha, las medidas sociales y económicas, y la nueva estrategia de defensa. 

Cuestión catalana

Comenzaro por la cuestión catalana, y Urtasun y González Pons se enzarzaron pronto sobre quién propuso el debate en el Parlamento Europeo sobre Catalunya, un enrevesado asunto sobre la memoria les jugó una mala pasada.

El candidato de En Comú propuso lograr el reconocimiento del catalán en las instituciones europeas, a lo que se apuntaron ERC y el PSC. González Pons se quedó solo reclamando también el valenciano, como lengua distinta.

Urtasun, también eurodiputado como López. reclamó más empuje para ampliar el reconocimiento de los derechos de las mujeres --amenazado por la extrema derecha-- y los refugiados. Y acusó a los eurodiputado del PP de haber votado en contra de sancionar a Viktor Orban, el xenófobo y dictatorial primer ministro de Hungría.  

Jordi Solé, de ERC, cuestionó la política migratoria y la retención del 'Open Arms'. El PSC recordó que España es el país que más refugiados e inmigrantes recibe.  Urtasun pidió reformar el reglamento de Dublín para crear un reglamento de entrada "solidario" con "visados humanitarios", "blindar la ayuda humanitaria" y volver a introducir los visados humanitarios en la legislación española.

González Pons explicó que "nadie ha recibido en Europa" a Puigdemont. "Cuando uno llega a Bruselas, si a alguien se le considera enemigo es a los nacionalistas".  Y afirmó que la Unión Europea "es la vacuna contra el nacionalismo". 

Crisis económica y cambio climático

En temas económicos, ERC reclamó un seguro de desempleo común para Europa. Urtasun pidió tres reformas básicas: fiscalidad (paraísos fiscales, multinacionales...) e inversión ecológica; reformas contra la precariedad y para la eurozona.

Javi López, del PSC, pidió combatir la pobreza infantil, garantizar las pensiones públicas y más aplicación de las políticas para el empleo juvenil, también en Catalunya, donde se han quedado sin gastar recursos, dijo. 

Los debatientes coincidieron en el aumento de la desigualdad social en Europa, que justificaron por cómo se aplicaron las medidas contra la crisis en Europa, con el silencio del PP, responsable de su gestión en España. Ciudadanos pidió ahí más control democrático a las decisiones ecónomicas y un mejor reparto social de la riqueza. 

Urtasun pidió un impuesto europeo contra la especulación inmobiliaria y ERC urgió a unificar la fiscalidad en Europa.

Presupuesto y defensa 

González Pons alertó sobre el posible recorte de las ayudas a la agricultura por el descenso de presupuesto después del Brexit. Y pidió más atención a la nueva economía y la digitalización.

Coincidieron todos sobre la necesidad de luchar contra el cambio climático y la transición ecológica, aunque el PP reclamó que no suponga más impuestos.

ERC criticó la idea de crear un ejército europeo "superpuesto". Una idea esta que defendieron el PP, PSC y Ciudadanos, para "reducir gastos" y "defender los valores de Europa" por el desestimiento de EEUU. 

A propósito del Brexit, Solé criticó "los discursos de que se puede marchar de la Unión Europea sin consecuencias". Un argumento que el PSC aprovechó para criticar la vía unilateral independentista catalana, a la que se apuntó Ciudadanos y que acabó con Urtasun defendiendo el "europeísmo" del 'procés'.