22 feb 2020

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SECUELAS ECONOMICAS DE LA DISOLUCION

Solo cinco diputados renuncian a cobrar la indemnización por cese de legislatura

Más de 200 miembros del Congreso que no forman parte de la Diputación Permanente reclaman la retribución que les corresponde hasta la fecha de las elecciones

Agencias

Vista general del hemiciclo del Congreso de los Diputados.

Vista general del hemiciclo del Congreso de los Diputados. / EFE/ ZIPI

La disolución de las Cortes dejó el pasado 5 marzo en el paro a 221 diputados, pero la gran mayoría van a cobrar como si hubieran trabajado hasta el día de las elecciones generales. Solo cinco diputados han tenido el gesto de renunciar a esta indemnización prevista para el caso de cese anticipado de la legislatura, mientras que los otros 216 se han apresurado a formalizar su petición ante el Congreso de los Diputados.

Esta retribución, abonada en pago único, se llama "indemnización por cese" y forma parte del reglamento de pensiones vigente en la Cámara baja. La Mesa del Congreso decidió antes de la disolución de las Cortes el pasado 5 de marzo, cuando entró en vigor el real decreto de convocatoria electoral, que la cuantía a percibir por quienes la solicitaran se basaría en los mismos criterios que en anteriores ocasiones.

En consecuencia, los diputados que causaron baja por la disolución y no forman parte de la Diputación Permanente tienen derecho a recibir, si lo piden, una indemnización equivalente a lo que venían cobrando. Eso sí, con la limitación que marca la celebración de los comicios del 28 de abril.

Pocos generosos

La Diputación Permanente la integran 129 parlamentarios, entre vocales titulares y vocales suplentes. Por tanto, si se suman los 216 que han solicitado el cobro de la indemnización por cese resulta que sólo cinco parlamentarios de la legislatura pasada han renunciado a pedirla.

De todos modos, también pueden aspirar a esta indemnización los diputados que luego repitan en el Congreso si salen elegidos en las urnas. Los únicos requisitos que hacen inviable su obtención es estar en la Diputación Permanente o tener otros ingresos durante el periodo electoral.

Lo que decidió la Mesa del Congreso antes de la disolución de las Cortes es que la cantidad a percibir por indemnización por cese fuera lo mismo que estuvieran cobrando durante la legislatura que terminó. Ello significa que dicha indemnización se calcula sobre un sueldo base común de más de 2.900 euros, a lo que se suma el complemento derivado de la circunscripción de procedencia (1.900 euros si es provincia de fuera de Madrid y unos 900 si es Madrid) y el complemento que proviene de cargos parlamentarios, cuyo máximo es el de presidente de comisión (1.500 euros) y en el que el mínimo es portavoz adjunto de comisión.

Todas estas cuantías están sujetas a las tributaciones correspondientes. En el Senado esta misma indemnización la pidieron 184 parlamentarios, lo que supuso un desembolso de 1,6 millones de euros. Por consiguiente, 410 exparlamentarios se han acogido a esta figura (216 diputados y 194 senadores de la anterior legislatura).

Exdiputados indemnizados

Los diputados que no repitan en el escaño en la nueva legislatura y que no perciban ningún otro sueldo público pueden pedir una indemnización por cese, siempre que hayan estado en el Parlamento un mínimo de dos años.

Ese 'paro' será el equivalente a una mensualidad de la asignación constitucional, fijada actualmente en 2.972,94 euros, por cada año de mandato y con un máximo de 24 meses. Una prestación que no se abonará de golpe, sino mes a mes para dar tiempo a realizar los correspondientes ajustes e interrumpir su cobro si hay un cambio en la situación laboral del exparlamentario.