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SONDEO DEL GESOP

Encuesta elecciones generales: El PSOE gana pero las derechas se acercan al Gobierno

Sánchez saca una cómoda ventaja a Casado pero el desplome de Podemos le complicaría la gobernabilidad

El PP también se hunde en favor de Ciudadanos y Vox, que podría ser la tercera fuerza en escaños

Jose Rico

Encuesta elecciones generales: El PSOE gana pero las derechas se acercan al Gobierno

Más difícil todavía puede resultar el escenario político que dejen las elecciones exprés que, a modo de órdago a unas derechas envalentonadas, acaba de plantear Pedro Sánchez. La primera instantánea demoscópica de la precampaña del 28 de abril es endemoniada: ni la doble izquierda ni la triple derecha tendrían garantizada la gobernabilidad de España, pero el bloque conservador estaría más cerca de recuperar el poder que el progresista de retenerlo. El PSOE parte con una ventaja cómoda para ganar los comicios, pero el desplome de su socio natural, Unidos Podemos, sumado al empuje de la extrema derecha de Vox podrían obligarle a hacer las maletas y ceder la Moncloa a Pablo Casado. No obstante, la triple alianza conservadora también necesitaría buscar un cuarto socio que aceptase el lastre de pactar con los ultras.

Según el sondeo preelectoral del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO, efectuado a partir de 1.000 entrevistas del 13 al 15 de febrero, la arriesgada jugada del presidente del Gobierno le brindaría una victoria bastante amarga: 115-117 escaños y el 27,4% de los votos. Dos puntos más que en el último barómetro, de hace tres meses.

El viraje a la derecha del PP de Casado y las fuertes convulsiones que azotan a Podemos permitirían a los socialistas arrebatar hasta 32 diputados a la coalición de Pablo Iglesias respecto a las legislativas del 2016. Y es que Unidos Podemos se precipitaría de 71 a 36-39 parlamentarios tras ceder al PSOE a uno de cada cuatro votantes de hace tres años. Así las cosas, si Sánchez aspirase a reconstruir la alianza que le catapultó al Gobierno vía moción de censura hace ocho meses le faltarían todavía una veintena de escaños para alcanzar la mayoría absoluta.

SANGRÍA DEL PDECAT

Precisamente 20 son los escaños que podrían llegar a sumar las dos fuerzas independentistas catalanas con las que el jefe del Ejecutivo central acaba de romper amarras, ERC y el PDECat. El trasvase de voto entre estas formaciones se ha convertido en una auténtica sangría para los posconvergentes. Apenas el 17,5% de los votantes del PDECat en el 2016 escogerían hoy la misma papeleta, mientras que el 44,3% elegiría la de Esquerra y el 32,4% de declara indeciso. Pero cabe reseñar que aún no está decidido si el PDECat concurrirá al 28-A en solitario o en coalición con JxCat y la Crida de Carles Puigdemont, factor que seguramente alteraría los equilibrios entre los posconvergentes y ERC.

En el otro lado de la balanza, la competición desatada por hacerse con el tarro de las esencias conservadoras infligiría a Casado un batacazo mayor que el de Iglesias, pues podría ceder hasta 62 de los 137 diputados que logró Mariano Rajoy en el 2016. El PP obtendría 75-77 escaños y el 19,9% de los votos, un punto y medio menos que en noviembre pasado y 10 puntos por debajo de los últimos comicios. Repartiría sus pérdidas entre Ciudadanos y Vox. El partido de Albert Rivera se quedaría con 44-47 parlamentarios, una treintena menos que tres meses atrás, y el 14,5% de los sufragios (siete puntos menos que en el último sondeo). La fidelidad de voto a PP y Cs se sitúa por debajo del 50%.

EMPUJE ULTRA

Los ultraderechistas de Santiago Abascal irrumpirían en el Congreso con una fuerza determinante: 43-46 representantes y el 13% de los votos. En noviembre, el GESOP les otorgaba cinco escaños y el 4,3% de las papeletas. Es decir, Vox podría ser la tercera fuerza del Congreso en número de diputados, aunque sería la cuarta en intención directa de voto (el voto sin 'cocina') y la quinta en voto estimado. Todo ello tras absorber a la cuarta parte del electorado del PP y al 16% de los votantes de Cs.

Las tres derechas sumarían entre 162 y 170 diputados y el 47,4% de los votos. Actualmente, el PP y Ciudadanos suman 169 parlamentarios y en las elecciones del 2016 recabaron el 45,6% de los sufragio. Casado también necesitaría de otros aliados para ser investido presidente, y a pesar de quedarse más cerca que Sánchez de la mayoría absoluta (176), podría tenerlo más complicado que el líder del PSOE para convencer a un potencial socio de que comparta la foto de la investidura con Vox, como hizo Cs en Andalucía.

Fuera de los bloques naturales habría una tercera vía, pero igual de dificultosa: un pacto PSOE-Cs. La suma de Sánchez y Rivera se queda en 159-164 escaños. La búsqueda de aliados en este caso no sería mucho más sencilla, pero se abriría la incógnita, por ejemplo, de si Unidos Podemos sería capaz de abstenerse con el acicate de cerrar el paso a la ultraderecha. Claro que, según la última condición fijada por el líder de Cs, para que este acuerdo viese la luz primero debería cobrarse la cabeza de Sánchez.

Ficha técnica

-Técnica: entrevistas telefónicas asistidas por ordenador.
-Ámbito territorial: España.
-Universo: población de 18 y más años con derecho de voto.
-Número de entrevistas: 1.000.
-Tipo de muestreo: Estratificado por comunidad autónoma y dimensión de municipio.
-Error de la muestra: +/- 3,1% para un nivel de confianza del 95,0% y p=q=0,5.
-Trabajo de campo: del 13 al 15 de febrero del 2019.