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Josep Ramon Bosch vuelve a la presidencia de Societat Civil Catalana

El dirigente fue acusado de difamar, a través de un perfil anónimo de Facebook, a personalidades independentistas, pero la quererlla fue archivada

EFE / BARCELONA

Josep Ramon Bosch.

Josep Ramon Bosch. / EFE/ Juan Carlos Hidalgo

Josep Ramon Bosch, quien fuera presidente y uno de los fundadores de Societat Civil Catalana (SCC), ha vuelto a ser elegido al frente de la entidad por parte de la asamblea de socios celebrada este sábado, tras la crisis interna vivida en el último mes en el seno de la asociación.

Según ha informado SCC en un comunicado, la asamblea ha votado a favor del nombramiento de Josep Ramon Bosch como nuevo presidente, quien estará acompañado en esta nueva etapa por Álex Ramos, Manuel Miró y Xavier Marín, a la espera de incorporar más miembros a la junta directiva durante los próximos días.

En su intervención, Bosch se ha comprometido a conservar la esencia de Societat Civil Catalana desde su fundación, basada en ser "una entidad transversal que pretende representar a todos aquellos catalanes partidarios de la permanencia en España". Además, ha dejado claro que este año la asociación seguirá trabajando con "el mismo rigor" para "defender el Estado de derecho y las libertades de los ciudadanos".

Este próximo lunes, el nuevo presidente, acompañado de otros directivos de la entidad, ofrecerá una rueda de prensa en la sede de la asociación para informar a los medios de los objetivos y detalles de su nueva etapa.

Destituciones en diciembre

El pasado 20 de diciembre, la Junta Directiva de SCC destituyó al hasta entonces presidente de la entidad, José Rosiñol, y a otros tres miembros de su cúpula por "desacuerdos en los procesos de toma de decisiones, completamente ajenos a criterios ideológicos".

Bosch regresa a la presidencia de Societat Civil Catalana tras haber dejado el cargo el 28 de septiembre de 2015, un día después de las elecciones catalanas del 27S y tras cerca de dos años al frente de la entidad.

Bosch, en plena campaña electoral, vio cómo el colectivo Drets presentaba una querella en su contra como presunto autor de insultos y difamaciones contra personalidades del independentismo desde un perfil anónimo en Facebook. Meses después, un juzgado de Manresa archivó la causa al considerar que el caso ya estaba prescrito, mientras que Bosch  reiteró su inocencia.

Por otro lado, una juez de Barcelona abrió en enero de 2018 una investigación para aclarar si los Mossos d'Esquadra espiaron a Bosch, que se querelló contra la policía catalana convencido de que le siguieron para vincularle a la extrema derecha y desacreditarle.