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a principios del siglo xx

Desastre de Annual: una derrota traumática que propició la dictadura de Primo de Rivera

El vaticinio de Tardá sobre las consecuencias de los juicios del procés trae a la memoria uno de los episodios más humillantes del Ejército español

El Periódico

Imagen del desastre de Annual. 

Imagen del desastre de Annual.  / WIKIPEDIA

La comparación que ha hecho este miércoles el diputado de Esquera Republicana Joan Tardà entre los juicios del procés y el desastre de Annual trae a la memoria uno de los episodios más sonrojantes e ignominiosos en la historia del Ejército español, con lo que procede echar un vistazo a lo que supuso aquella tragedia bélica.

A principios del siglo XX, España y Francia se habían repartido el territorio de Marruecos como solían hacer en aquella época las potencias coloniales. Hasta ese momento, España solo ejercía influencia en las zonas costeras, concretamente en las ciudades de Ceuta y Melilla.

En 1921, durante el reinado de Alfonso XIII, se intentó ampliar esa zona de influencia hacia el interior, en el territorio conocido como El Rif. Allí habitaban tribus bereberes dedicadas a la ganadería nómada. El Ejército español no pasaba por su mejor momento y ya había sufrido algún que otro revés en sus encontronazos con los guerrilleros rifeños. Pero a pesar de todo, se tomó la decisión de realizar la incursión apoyados en una serie de puestos avanzados que dependían de la costa.

Reclutas novatos

El problema era que estos fuertes que se construyeron no disponían de agua y obligaban a los soldados a salir a buscarla. La operación fue llevada a cabo por el general Manuel Silvestre con un ejército de 5.000 soldados, que estaba formado en su mayoría por reclutas mal entrenados y sin experiencia. 

Las tribus bereberes se unieron para combatir al invasor bajo el mando del famoso Abd el-Krim, que comenzó la campaña conquistando estos fuertes y masacrando a sus ocupantes. En julio, el general Silvestre se vio rodeado y cercado por las cabilas en Annual, donde sin agua y sin comida los españoles fueron aniquilados casi por completo, incluido el propio Silvestre.

Las tropas supervivientes se fueron retirando de sus posiciones y del campo de batalla de forma desordenada, lo que contribuyó a acrecentar el desatre. Muchos de los soldados se dirigieron hacia la costa con los guerrilleros pisándoles los talones, mientras que otros se refugiaron en Monte Arruit, fortín que se rindió el 9 de agosto. En esta fortaleza se acumularon los cuerpos de miles de soldados españoles que no pudieron ser enterrados y que acabaron pudriéndose al sol. 

Un balance desastroso

La ofensiva de los bereberes continuó, pero al llegar a Melilla los españoles lograron resistir y salvar la ciudad, que estuvo a punto de ser tomada. El balance de bajas en el bando español fue de 10.265 muertos. El desastre de Annual supuso un gran trauma para toda España, que tuvo que ver cómo Abd el-Krim proclamaba en septiembre la República del Rif.

Las consecuencias políticas no se hicieron esperar. El Gobierno español acabó cayendo en 1923 y la crisis se resolvió con la llegada al poder del general Miguel Primo de Rivera, que ejerció de dictador durante siete años.