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NUEVO VARAPALO

Estrasburgo condena a España por vulneraración de la libertad de expresión

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos da la razon a un joven que acusó de torturas a dos policías tras un desalojo de un centro social en Sevilla

Silvia Martinez

El tribunal europeo de los Derechos Humanos en Estrasburgo.

El tribunal europeo de los Derechos Humanos en Estrasburgo. / REUTERS / Vincent Kessler

La lista de condenas a España en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo sigue engordando. Este martes, la alta instancia europea ha sentenciado por unanimidad que el Estado español violó el derecho a la libertad de expresión de Agustín Toranzo Gómez, un activista que fue condenado por acusar de "torturas" a dos policías en el marco de un desalojo de un centro social en Sevilla. Las autoridades españolas tendrán que pagar al afectado 8.000 euros por daños y perjuicios.

El caso se remonta al año 2007. Torenzo Gómez, miembro de un grupo activista, ocupó un centro social que recibió una orden de desalojo judicial. Para evitarlo, el joven y otro activista se ataron a un tubo de hierro unido al suelo del edificio. La policía decidió entonces atarlo con una cuerda por la cintura para intentar sacarlo por la fuerza. Al fallar esa vía decidieron inmovilizar a estas dos personas con una cuerda. En la operación también participaron los bomberos que intentaron convencer a los jóvenes de abandonar el edificio de motu propio con el argumento de que podía derrumbarse o la policía podía entrar con cases lacrimógenos.

Finalmente, ambos jóvenes concluyeron su protesta el 30 de noviembre. En una rueda de prensa unos días más tarde, Toranzo Gómez describió la acción policial como torturas. Alegó que el método utilizado en el desalojo, por lo que desistió de seguir ocupando el centro social, le había causado un gran dolor. Dijo que "el acto de tortura" había sido llevado a cabo por dos oficiales de policía que aparecieron en fotografías de prensa. El joven, sin embargo, fue acusado por la fiscalía por estas declaraciones y condenado a una multa en julio del 2011.

Los tribunales sentenciaron que las autoridades policiales habían actuado de forma proporcionada. El joven recurrió y aunque le rebajaron la sanción se mantuvo al considerar que las acusaciones de tortura eran falsas y al utilizarlas de forma reiterada. Toranzo Gómez decidió llevar el caso ante Estrasburgo por vulneración de su derecho a la libertad de expresión y este martes ha vuelto a fallar contra España.

Uso coloquial de la palabra "tortura"

Según los jueces, aunque el joven exagerara el dolor que sufrió durante el desalojo policial "probablemente" sufrió algún tipo de dolor, miedo y sufrimiento físico y mental. Además, consideran que los magistrados españoles fueron demasiado estrictos en su análisis sobre el uso de la palabra "tortura" y concluyen que el joven la utilizó de forma coloquial para describir un uso excesivo de la fuerza y criticar los métodos utilizados por la policía y los bomberos.

Al hilo de esto, la Corte europea subraya que "los tribunales nacionales no tuvieron en cuenta si el solicitante había instigado violencia contra los oficiales de policía antes de recurrir a sanciones penales contra él y no había ninguna referencia en sus decisiones sobre si había habido consecuencias negativas para los oficiales de policía". Los jueces han tenido en cuenta en su sentencia la naturaleza y severidad de la pena ya que la amenaza de cárcel en caso de no pagar la multa impuesta podría haber tenido un "efecto inhibidor" en su libertad de expresión al desalentar la crítica a las acciones de funcionarios públicos.

Estrasburgo también reprueba a los jueces españoles por no justificar de forma apropiada ni aplicar los estándares de forma equilibrada entre todos los derechos y los intereses en juego. "La interferencia en los derechos de Toranzo Gómez no fue necesaria en una sociedad democrática y hubo violación del artículo 10", sentencian los jueces