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ÓBITO

Muere el juez que inició la investigación del referéndum del 1-O

El titular del juzgado número 13 de Barcelona, Juan Antonio Ramírez Sunyer, ha fallecido a sus 71 años como consecuencia de una larga enfermedad

El Periódico

El magistrado Juan Antonio Ramírez , a su llegada al juzgado. 

El magistrado Juan Antonio Ramírez , a su llegada al juzgado.  / EFE

El juez de Barcelona que investigaba los preparativos del referéndum del 1-O, Juan Antonio Ramírez Sunyer, falleció este domingo a sus 71 años como consecuencia de una larga enfermedad que se había agravado en las últimas semanas.

El deceso se produce en medio de la instrucción de la causa contra una cuarentena de personas por la preparación del referéndum. El juez se había convertido en la bestia negra del independentismo, ya que llevaba más de siete meses investigando a altos cargos del Ejecutivo catalán por la preparación de la consulta, pesquisas que se iniciaron a raíz de las declaraciones del exmagistrado y exsenador de ERC Santi Vidal, que insinuó que el Govern había obtenido datos fiscales de los catalanes de manera ilegal.

Su investigación ha sido la base probatoria del Tribunal Supremo para procesar a los líderes independentistas. La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) decidió esta semana reforzar completamente el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona para que Ramírez Sunyer se pudiera dedicar exclusivamente a la investigación de la causa de l'1-O. Hasta ese momento, el magistrado tenía un refuerzo parcial de un juez de Badalona que le hacía juicios por delitos leves, pero él tenía que seguir instruyendo las causas que iban entrando. Durante ese tiempo, autorizó a la Guardia Civil a que tomara declaración a funcionarios, empleados o cargos de la Administración autonómica. 

Menos de un año antes, en abril del 2016, Ramírez Sunyer recibió una de las condecoraciones que los Mossos d'Esquadra conceden con motivo del Dia de les Esquadres y que suelen distinguir a jueces y fiscales que hayan destacado por alguna operación policial relevante.

Estaba considerado en el mundo judicial como un magistrado discreto que no se dejaba influenciar. No era miembro de ninguna asociación judicial y le gustaba controlar de cerca todas las investigaciones.

En el pasado, protagonizó polémicas actuaciones, como por ejemplo cuando ordenó cárcel para un grupo de anarquistas que habían participado en una protesta de compañeros de Italia o, también, el ingreso en prisión para un miembro de los Castellers de Sants por su participación en las protestas del centro okupa de Can Vies en el 2015. De hecho, un grupo anarquista autodenominado "Las Brigadas de la Cólera" reivindicó en el 2006 el envió de una carta bomba dirigida a Ramírez Sunyer, que fue desactivada por los Mossos d'Esquadra en la oficina de Correos.

Tanto el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) como la Fiscalía General del Estado emitieron una nota lamentando el fallecimiento y trasladando el pésame a los familiares, amigos y compañeros. El fiscal superior de Catalunya, Francisco Bañeres Santos, destacó en otra misiva que el juez "fue un ejemplo de compromiso y dedicación en el ejercicio de la función pública" y que desarrolló su tarea "con la mayor consideración y respeto".