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ABSTENCIÓN DE CIUDADANOS

El Congreso rechaza suspender la venta de armas a Arabia Saudí

El PSOE se une al PP frente a Podemos y los nacionalistas, que reclaman tomar medidas

El Gobierno prioriza los millonarios contratos con Riad pese al asesinato del periodista Khashoggi

Juan Ruiz Sierra / Miguel Ángel Rodríguez

Pedro Sánchez, en la sesión de control al Gobierno.

Pedro Sánchez, en la sesión de control al Gobierno. / JOSÉ LUIS ROCA

La venta de armas a Arabia Saudí separa al PSOE de sus socios habituales. Mientras el Gobierno apuesta por mantener la venta de armas al régimen de Riad y priorizar las importantes relaciones comerciales (algo en lo que coincide con el PP y Ciudadanos), Unidos Podemos, sus satélites territoriales y los independentistas catalanes defienden tomar medidas a raíz del asesinato del periodista Jamal Khashoggi. La división volvió a plasmarse este martes en la Comisión de Defensa del Congreso, que rechazó las distintas peticiones para suspender las exportaciones de material militar. 

Socialistas y conservadores, con la abstención del partido naranja, hicieron valer su mayoría frente a los otros grupos. El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, se detendrá en este espinoso asunto el miércoles, durante su comparecencia en el Pleno de la Cámara baja, pero la posición de la Moncloa está clara. España, pese a la creciente presión sobre el Gobierno, no tomará medidas frente a Arabia Saudí.

Los socialistas consideran que el fallecimiento de Khashoggi, muy crítico con la monarquía saudí, el pasado 2 de octubre en el consulado de Arabia en Estambul es un hecho de "extrema gravedad". Sin embargo, la economía pesa más. España es el séptimo país del mundo que más armas exporta al régimen de Riad (incluida la fabricación de cinco fragatas en Cádiz por un importe de 1.800 millones de euros) y sus compañías mueven contratos por más de 17.000 millones de euros en distintos proyectos de infraestructuras, desde la construcción del metro a plantas petroquímicas y desalinizadoras. 

Las iniciativas

Ninguna de las iniciativas debatidas y rechazadas este martes en la Comisión de Defensa del Congreso tenía valor jurídico, pero sí simbólico. Tanto ERC como el PDECat pedían prohibir todos los contratos con la monarquía del Golfo Pérsico y revocar los ya firmados. Unidos Podemos, que en esta materia se encuentra dividido internamente, reclamaba suspender las exportaciones de armas que puedan ser empleadas en Yemen. Y Compromís, por último, defendía el embargo de exportaciones a Riad.

A todos ellos, el PSOE, a través del diputado Antonio Gutiérrez Limones, les dijo que España no puede tomar una decisión individual, criticando la iniciativa de Alemania de paralizar la venta de armas y subrayando que la construcción de las cinco fragatas genera 6.000 puestos de trabajo. 

Los nacionalistas, mientras tanto, mantuvieron la presión sobre Sánchez. Desde el PDECat, su portavoz en el Congreso, Carles Campuzano, dijo que el Gobierno "no puede estar al lado de [Donald] Trump y Arabia Saudí". Su homólogo en ERC, Joan Tardà, acusó al Ejecutivo de "prevaricar". La ley, explicó, señala que no se pueden vender armas a estados cuyos gobiernos repriman, vulneres derechos civiles o cometan crímenes de guerra. "Pero el negocio es el negocio", se lamentó Tardà. 

Robles señala a Sánchez

La polémica sobre las exportaciones de material militar a Arabia Saudí por parte de España viene de antes del asesinato de Khashoggi. La titular de Defensa, Margarita Robles, intentó en septiembre paralizar un contrato, proveniente del Gobierno anterior, de venta de bombas a Riad, pero el propio Sánchez la desautorizó, después de que la fabricación de las fragatas corriera peligro, al amenazar la monarquía de Oriente Próximo con tomar represalias. La ministra responsabilizó este martes de cualquier decisión sobre esta materia al jefe del Ejecutivo.

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