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ENTREVISTA

José Rosiñol (SCC): "El 1-O es un día para olvidar"

El presidente de la entidad constitucionalista exige a Torra que "reviente la burbuja del independentismo mágico"

Carga contra la gestión del Govern y afirma que el 'president' es un "síntoma de la descomposición de la política catalana"

Júlia Regué

Entrevista a José Rosiñol, presidente de Societat Civil Catalana / JOAN CORTADELLAS (VIDEO: ASLI YARIMOGLU)

José Rosiñol (Ripollet, 1970) recibe a EL PERIÓDICO cuando la entidad celebra un año de su multitudinaria manifestación del 8 de octubre. 

SCC planteó nuevas protestas si detectaba "abusos de poder" por parte de la Generalitat.

El 8 de octubre del 2017 fue un antes y un después. Fue el principio del fin del 'procés' porque demostramos que nunca más se hablaría de forma unívoca sobre Catalunya. Si el Govern vuelve a intentar proclamar una república y azuza las calles para tensionarlas con su obsesión independentista, no nos quedará más remedio que volver a salir. 

¿Qué opina de las últimas actuaciones de los CDR? 

Toda esta estructura podría estar inspirada en la guerra híbrida rusa. No podemos tolerar que haya ciudadanos que intentan imponer por la fuerza un ideal político, que traten de agredir a la policía y acceder a una institución pública como el Parlament por su objetivo de sacar adelante un proyecto que ni siquiera tiene mayoría social. Es violencia, ya no solo verbal como a la que estábamos acostumbrados, sino explícita.

Los Mossos cargaron contra los manifestantes.

Miquel Buch hizo dejación de sus obligaciones permitiendo el acceso casi al interior del recinto y puso en peligro la integridad física de los mossos, que tuvieron que actuar con medios más que escasos. Este Govern no tiene ninguna opción de continuidad y Buch debe dimitir. El problema no son los agentes sino la dirección política que hace todo lo posible para frenar su actuación. 

¿Cómo valora los primeros meses de Torra al frente del Ejecutivo?

Torra es un síntoma de la descomposición de la política catalana. Se dedica únicamente y constantemente a hacer de agitador y, a través de la presión social en las calles, intenta imponer un pensamiento único. Que diga públicamente que existe un mandato democrático del 1-O no es solo perverso, es también insultar a la inteligencia. El 1-O es un día para olvidar. Había un mandato judicial que decía confísquese los materiales para hacer un referéndum que es ilegal. La policía fue a hacer eso y se encontró delante barreras humanas. No invirtamos la realidad. Cuando vas contra la ley, es lo que pasa. Es un episodio lamentable que las fuerzas del orden tuvieran que cumplirlo como lo cumplieron. Son momentos de absoluta zozobra. 

¿Qué le reclama al 'president'?

Algo muy revolucionario: que gobierne para todos los catalanes dentro del marco de la ley y del orden constitucional; que sea valiente, que haga un Rufían y pinche la burbuja del independentismo mágico, asumiendo los peajes de decir a los que se han creído el canto de sirenas independentista que no tienen mayoría, que es el ilegal y extemporáneo. Y que no siga con el enfrentamiento, envalentonando al independentismo radical que siempre ha subyacido a la 'revolución de las sonrisas'.

¿SCC pide su dimisión?

De forma inmediata. Y la convocatoria de elecciones. Alentar a grupos violentos es intolerable en un representante democrático. Debería estar inhabilitado para ejercer este cargo. Lo que estamos viviendo en Catalunya es de todo menos democrático. 

¿Cree que debe aplicarse otro 155?

Es una medida excepcional para volver al orden constitucional. El ejecutivo y el legislativo deberán tomar la decisión cuando sea oportuno. El independentismo se está deslizando hacia unos escenarios tan complejos que no sé cuál será el instrumento para retomar la senda de la normalidad.

¿Qué opina del diálogo entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la Generalitat?

Las estrategias son estrategias. La respetamos como hicimos en su momento con la de Mariano Rajoy. Lo que hay ahora y la 'operación diálogo' no es tan distinto. Cada gobierno actúa con todo lo que tiene en su mano. Al final, todo se resume con 'facta, non verba'. Se verá con los resultados. 

Torra se quedó solo en su ultimátum.

Es un ridículo universal. Quim Torra repite acríticamente lo que dice un señor que está en un limbo judicial huido de la justicia [Carles Puigdemont], actúa como resorte y ni siquiera pregunta a sus fieles correcionarios su opinión. Hablan mucho de Catalunya pero los catalanes les importamos un bledo.

Pablo Casado propone una ley anti-indultos a medida para los presos catalanes. ¿Cuál es su opinón?

Creemos profundamente en la democracia representativa y aceptamos el marco jurídico establecido y sus herramientas. Un indulto lo puede solicitar cualquier preso. Si el PP lo quiere cambiar, que tenga las mayorías suficientes para hacerlo. Y si lo consigue, respetaremos la legalidad y no entraremos en polémicas.

¿Estaría a favor de que la fiscalía retirase el delito de rebelión y sedición?

Hablamos de lo mismo. Separación de poderes. La maquinaria judicial sigue adelante y el sistema español es de lo más garantista. Los tiempos judiciales no tienen nada que ver con los políticos.

Invitó por carta a las entidades soberanistas a sentarse en la misma mesa para "rebajar la tensión". Desde Òmnium le respondieron que podía ir a visitar en la cárcel a su presidente Jordi Cuixart y desde la ANC que debía pedir la libertad de Jordi Sánchez.

No pienso hacer espectáculo con la situación procesal de nadie. Una situación procesal de este calibre es un sufrimiento suficientemente grande como para que venga alguien a instrumentalizarlo como un objetivo político.

¿Ve falta de unidad entre partidos constitucionalistas y, además, entre entidades como la suya? 

Nunca nos hemos metido en la lógica de partidos. Eso sí, les avisamos de que el problema con el independentismo no es de partidos, es de Estado, y hay que tener altura de miras a la hora de abordarlo.