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Un dispositivo insuficiente de los Mossos enfurece a los agentes

Los altercados del Parlament han obligado a absorber de urgencia todas las patrullas de Barcelona

Según el balance oficial, 32 policías han resultado heridos en una noche en que ha habido "un descontrol sin precedentes"

Guillem Sànchez

La calle desborda a Torra. Tensión tras la actuación de los Mossos frente al Parlament. / ZML

Los disturbios del aniversario del 1-O en Catalunya han dejado al desnudo una mala planificación del dispositivo de seguridad de los Mossos d’Esquadra que ha enfurecido a los agentes del cuerpo catalán.

Según fuentes policiales, dos unidades enteras de la Brigada Móvil -los especialistas en orden público- estaban de fiesta este lunes. La protección de la subdelegación del Gobierno español en Girona ha retenido a otra buena porción de los efectivos de esta especialidad durante casi toda la jornada.

Tampoco los agentes del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) -los policías de rango inferior pero igualmente especializados en orden público- contaban con efectivos suficientes porque no se habían activado los refuerzos necesarios.

Línea desbordada 

El resultado ha sido que únicamente han quedado disponibles para cubrir el final de la manifestación principal, que terminaba frente al Parlament de Catalunya, una dotación que se ha acabado viendo desbordada. Los manifestantes independentistas que han superado el cordón policial han hecho que saltaran todas las alarmas en el centro de coordinación del operativo.

Por las emisoras han dado orden a todas las patrullas de Seguridad Ciudadana (USC) que se dirigieran con los prioritarios encendidos hacia el Parlament, tras equiparse con cascos blancos y un escudo. A estos agentes, sin formación en altercados, les ha tocado acudir en ayuda de los antidisturbios que se han visto rodeados en el parque de la Ciutadella.

La gota que colma el vaso

La imagen, que se convertirá en histórica, ha sido la de policías habitualmente destinados en las patrullas de la calle equipados con un casco blanco y llevando a cabo tareas de orden público. Ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia en el seno de un cuerpo policial quemado tras las críticas recibidas por las cargas policiales del pasado sábado y que ha escuchado perplejos este lunes que el presidente Torra animaba a los CDR a seguir "presionando".

La simultaneidad de incidentes, en el Parlament y frente a la jefatura del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), ha provocado que en este segundo lugar las dotaciones no bastaran para despejar la Via Laietana. Los antidisturbios destinados frente a la jefatura han acabado realizando pasadas con los furgones en un sentido y el otro de la calle sin que ello impidera que una y otra vez los manifestantes volvieran a colocar barreras con bolsas de basura y vallas.

El balance de heridos

En total, entre los incidentes del Parlament, de Via Laietana y Girona han resultado heridos 32 agentes, según un balance oficial del cuerpo catalán. La otra consecuencia de la mala planificación para este 1-O ha sido que enviar a todas las patrullas de urgencia al Parlament ha dejado a toda la ciudad sin policías en la calle durante horas. 

La tensión entre policía catalana y buena parte del sector independentista ha quedado también reflejada en las redes sociales, en las que las intervenciones para dispersar el Parlament, o despejar Via Laietana, han sido fuertemente criticadas. El colectivo Arran, sin ir más lejos, ha prometido al Govern de Torra que, tras esta intervención policial, se convertirá en su "pesadilla".