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Sánchez aboga en Quebec por una "solución política" al conflicto catalán

El jefe del Ejecutivo evita toda desautorización a los que piden abrir la mano con los políticos presos

Afirma que "no va a ser ni hoy ni mañana cuando resolvamos esta crisis, pero estamos en el camino"

EL PERIÓDICO

El presidente del Gobierno acudirá este lunes a la Asamblea General de la ONU, donde coincidirá con Donald Trump. / ATLAS VÍDEO

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado este domingo toda desautorización al ya coro de voces dentro del Gobierno y su entorno que expresan que verían con buenos ojos ciertas medidas de gracia con los políticos catalanes presos. Sánchez, de viaje oficial en Canadà, ha ofrecido una rueda de prensa conjunta con el primer ministro norteamericano Justin Trudeau. El que se hallara en Montreal, es decir Quebec, ha servido al presidente español para señalar que esa provincia canadiense muestra que “es posible hallar una solución política a un problema político”. Eso sí, advirtió acto seguido “cada país debe de hallar su camino”, es decir, que no hay soluciones únicas.

“Desde el respeto a la legalidad se pueden hallar respuestas”, ha insistido el jefe del Ejecutivo que considera que “hay que dejar a un lado la vía judicial y retornar a la política”. “No va a ser ni hoy ni mañana cuando resolvamos esta crisis, pero estamos en el camino” ha sentenciado Sánchez.

“El Gobierno no se pronuncia sobre hipótesis” ha señalado Sánchez preguntado por las palabra, el sábado, de la delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera que abogó por un indulto a los políticos presos. No lo dijo Sánchez en mal tono y sí después de una larga consideración en la que señaló que Cunillera quiso trasladar que había “falta de empatía” en el lenguaje político, algo que suscribe. “En los últimos tiempos se ha empleado un lenguaje grueso, de división y confrontación”, ha remachado.

Sánchez ha dicho que la lección que hay sacar de Quebec y de Canadá es que desde la política y el respeto a la legalidad se pueden encontrar soluciones políticas. "En Cataluña, desgraciadamente durante más de una década ha habido bastantes procesos electorales y dos referendos (en referencia a las consultas celebradas por la Generalitat y no reconocidas por el Estado) y lo curioso es que siempre ha salido el mismo resultado, que el independentismo no cuenta con una mayoría social detrás", ha añadido.

"Asunto delicado interno"

Frente a ellos ha hecho hincapié en que siempre ha habido una mayoría social en Cataluña que no ha pedido independencia ni tampoco continuar como hasta ahora, sino reforzar su autogobierno.

"Es ahí donde está centrando el Gobierno de España su propuesta política y creo que esa es probablemente la reflexión, la conclusión que podemos sacar del proceso que solucionó la crisis en Canadá respecto a Quebec", ha añadido.

Por su parte, Trudeau ha subrayado que la cuestión de Cataluña es un asunto "interno delicado" y se ha limitado a señalar que tiene mucha confianza en el Gobierno de España y en los ciudadanos para que se respeten los derechos humanos y la libertad de expresión.