Ir a contenido

Aniversario de los ataques yihadistas a Barcelona y Cambrils

Policía y Guardia Civil vieron nula la colaboración de los Mossos tras el 17-A

"No nos dicen nada. Sabes tú más fuera que yo dentro", le dijo a su jefe el 18 de agosto un inspector de la Policía destacado en el grupo de coordinación con los Mossos

Policías y guardias se quejaban internamente de que la información de los Mossos no circulaba, mientras los políticos declaraban que la coordinación era buena

Juan José Fernández

Mañana del 18 de agosto de 2017. La Guardia Civil y los Mossos detienen en Ripoll a uno de los presuntamente relacionados con la célula terrorista. Pese a esta imagen de colaboración, entre las jefaturas de los cuerpos estatales y la policía autonómica la tensión está llegando al límite durante esa jornada.

Mañana del 18 de agosto de 2017. La Guardia Civil y los Mossos detienen en Ripoll a uno de los presuntamente relacionados con la célula terrorista. Pese a esta imagen de colaboración, entre las jefaturas de los cuerpos estatales y la policía autonómica la tensión está llegando al límite durante esa jornada. / ROBIN TOWNSEND

Una escalada de desencuentros entre los Mossos d’Esquadra y las Fuerzas de Seguridad del Estado marcó los primeros días de investigación de los atentados de Barcelona y Cambrils, aseguran fuentes de la Seguridad del Estado un año después.

El pulso lo libraron la Guardia Civil y la Policía Nacional intentando conseguir información sobre lo que estaba pasando y los Mossos bloqueándola para no perder el control de la investigación, considerando exclusivas sus competencias, relatan esas fuentes. Al cierre de esta edición, y tras 30 horas de espera, los Mossos d’Esquadra no han dado a EL PERIÓDICO su versión sobre estos hechos.

La tensión creció durante ocho días, hasta que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu puso orden. Y no se apagó después, cuando la tensión política de septiembre y octubre distanció aún más a las fuerzas policiales.

Noche del 16 de agosto de 2017

Vuela el chalé de Alcanar. Llegan los Mossos… y la Guardia Civil. Fuentes del instituto armado en Catalunya aseguran que entre los efectivos que acudieron había TEDAX (expertos en explosivos) de Tarragona, pero no se les permitió el acceso.

La dirección de la Guardia Civil guarda silencio sobre este extremo. Un detallado informe cronológico de actuaciones de los Mossos de la región Terres de l’Ebre incluido en el sumario obvia, pese a su minuciosidad, la presencia de los guardias.

Madrugada del 17 de agosto

Los TEDAX de la Policía Nacional ofrecen colaboración a los Mossos. La respuesta que reciben es: "Gracias. Si os necesitamos, os llamamos".

Tres horas después de la explosión, a las 2:03, los Mossos llaman al móvil de la jueza de guardia en Amposta, Sonia Nuez. Cuando llaman, según la letrada de Justicia, sospechan que lo que ha explotado es un laboratorio de drogas. De haberse barajado un acto terrorista desde el principio, "se habrían ganado valiosas horas de investigación", sostienen las fuentes consultadas.

Mañana del 17 de agosto

A las 9, los TEDAX de los Mossos entran a inspeccionar los escombros, pero el resto del operativo policial catalán no hace caso de la Circular 50, instrucción de Interior común a todos los cuerpos por la que en el lugar de una deflagración solo pueden estar los expertos en explosivos (salvo si hay que sacar heridos) hasta asegurarse de que no habrá más explosiones. En el recinto han entrado otros mossos, bomberos, la comisión judicial y un conductor de excavadora.

Tarde del 17 de agosto

Poco antes de las 17:00, una segunda explosión en Alcanar hiere a 16 personas entre mossos, bomberos y el maquinista.

Antes, los Mossos investigan en los ficheros de la Dirección General de Tráfico los vehículos hallados junto al chalé. Aparece como titular de uno de ellos Houssein Abouyaqoub, hermano de Younes, que esa tarde perpetrará la matanza de La Rambla. A las 14:15 y a las 15:09, mossos de Terres de l’Ebre llaman al móvil de Houssein para hacer comprobaciones. Los terroristas se enteran de que los mossos van tras ellos.

A las cinco, agentes de la Policía Nacional en Barcelona tienen conocimiento por redes sociales de un atentado en La Rambla. Cuando llegan está todo acordonado por mossos que les dicen que no pueden pasar; según las mismas fuentes. Los policías hacen una gestión extraoficial con la Guàrdia Urbana para poder entrar.

Después de las 19.00 se crea un centro de coordinación entre cuerpos policiales en la sede de los Mossos. Participa un alto oficial de la Guardia Civil y un inspector de la Brigada de Información de la Policía.

En las reuniones, según las fuentes de la Seguridad del Estado, son frecuentes las salidas de los mossos a despachar con sus superiores. Cada vez que vuelven, sus interlocutores de Guardia Civil y Policía les preguntan: "¿Alguna novedad?" y los mossos, repiten: "Nada". La tensión en el grupo de coordinación crece. El policía llama a su jefe: "No sé qué hago aquí. No nos dicen nada. Sabes tú más fuera que yo dentro".

Madrugada del 18 de agosto.

Poco después de las 2:00 un jefe de la Brigada de Información de Barcelona llama al subordinado destacado en el centro de coordinación: "¿Te has enterado de lo de Cambrils?". Le contesta que no le han avisado. "No sé qué hago aquí, si no me dicen nada", se queja. A la 1:07 un mosso había alertado del atentado en Cambrils. En 20 minutos, los Mossos han recibido 22 llamadas más de vecinos.

El asesino de La Rambla está fugado. Su documento de identidad estaba en la furgoneta. La Policía, siempre según las mencionadas fuentes, pide en vano a los Mossos su identidad y copias de grabaciones de las videocámaras de La Rambla.

18 de agosto

Mossos y guardias civiles realizan detenciones conjuntas en Ripoll. Sus imágenes trabajando codo con codo dan la vuelta a las televisiones.

Rajoy y Puigdemont, el conseller Joaquim Forn, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el ministro Juan Ignacio Zoido se reúnen con jefes policiales. El día anterior Rajoy ha comparecido por un lado y Puigdemont por otro. Durante la reunión, el mando de la Guardia Civil se queja en voz alta de que no está circulando la información. Zoido sale de la reunión declarando que la coordinación es buena.

19 de agosto

Los Mossos no han compartido los papeles de Abdelbaki Es Satty, imán de Ripoll, recogidos en los escombros de Alcanar. La tensión entre cuerpos es muy alta. Las fuerzas estatales siguen sin conocer oficialmente el hallazgo de una tablet.

22 de agosto

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, asegura en TVE que hay "una coordinación muy estrecha" entre Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona.

La "descoordinación" de esos días es calificada hoy de "total" por fuentes de la Policía cercanas al caso, contradiciendo a los políticos. El exministro del Interior dijo este lunes a ABC que "la cooperación con los Mossos siempre ha sido extraordinaria; no hubo ningún fallo de coordinación".

A las 14:00, el Sindicato Unificado de Policía y la Asociación Unificada de Guardias Civiles ponen voz en una airada nota a lo que no sale por vía oficial. Denuncian "la exclusión y aislamiento sufrido por ambos cuerpos durante la investigación y la gestión del atentado sufrido en Barcelona" y la achacan al "objetivo único" de la Generalitat de "transmitir una imagen al exterior de nuestras fronteras de Estado catalán 'autosuficiente'".

25 de agosto

El juez Andreu, ante el cruce de peticiones de práctica de pruebas de Mossos, Guardia Civil y Policía, ordena en una providencia que el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) "reciba, integre y coordine cualquier información y peticiones de diligencias" para "la más eficaz coordinación de las actuaciones de investigación".

15 de noviembre

En el tenso clima del ‘procés’, la investigación de los atentados de Catalunya se ha convertido en el único foro de encuentro entre mossos, policías y guardias. El juez Andreu monta una reunión de coordinación. Pero la comunicación directa sigue sin fluir. Quince días después, los Mossos piden al magistrado que a su vez pida a la Policía que interrogue a dos posibles relacionados con el imán Es Satty.

La policía francesa se quejó de que los Mossos la estaban puenteando

El juez Andreu había ordenado que Mossos, Policía y Guardia Civil se coordinaran en el CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) para  investigar los atentados de Catalunya, pero los Mossos, según fuentes policiales cercanas al caso, continuaron haciendo indagaciones por su cuenta incluso fuera de España.

La mañana del 21 de agosto, la Brigada de Información de la Policía comprueba que una tarjeta Visa del terrorista Omar Hichamy fue utilizada en diversos peajes de la autopista Autorute du Sud francesa el 11 de agosto y en un aparcamiento de la rue Saint Lazare de París al día siguiente. Según fuentes policiales, las fuerzas de seguridad españolas piden ayuda a las francesas para reconstruir un viaje que Hichamy, Houssein Abouyaqoub, posiblemente su hermano Younes y otro terrorista más realizaron a Francia poco antes de atentar en Catalunya.

La Gendarmería francesa traza la ruta triangulando los móviles de los viajeros. El Audi A3 matrícula 9676BHF que usan los terroristas, inscrito a nombre de Mohamed Aalla, ha pasado por el peaje de Lestelle (Pirineos Atlánticos, a 94 kilómetros de Viella), y un radar de tráfico lo fotografía además por ir a velocidad excesiva en la A-10 francesa, ya cerca de París. La policía gala averigua también que sus ocupantes compraron una videocámara en un FNAC y que se alojaron en un hotel del municipio de Malakoff, al sur de París.

Hotel B&B de Haute Seine, en el municipio de Malakoff, al sur de París, donde se alojaron los terroristas entre el 11 y el 12 de agosto de 2017. / B&B

El 22 de agosto, el ministro francés del Interior, Gérard Collomb, después de haber informado a su homólogo Juan Ignacio Zoido, lo cuenta en comparecencia pública.

El 11 de septiembre, Mohamed Houli Chemlal, el superviviente de la explosión de Alcanar, se entrevista con agentes de Instituciones Penitenciarias y les confirma el viaje a París. 

Al poco, la policía española recibe una queja de la francesa: el director del hotel, Guillaume V. y una recepcionista, S. D., han recibido una llamada de un mosso d'esquadra pidiéndoles detalles de su encuentro con los terroristas y copia de grabaciones de cámaras de vídeo que puedan tener. Se identifican como "policía español", o eso cuenta el director del hotel cuando, a su vez, llama a los gendarmes. La policía francesa se siente puenteada, pues es a ella a la que hay que pedir que practique ese interrogatorio. Y es a la Policía Nacional a la que le corresponde, por ley orgánica, tramitar la petición.

En aquel momento no se desveló el nombre del hotel -solo de la ciudad- ni de las personas que recibieron a los terroristas. Se trata del hotel B&B, situado en el Boulevard Periférico de París, en la zona de Haute Seine. El hotel se anuncia como un alojamiento barato, de 50 euros de media por noche.

Preguntados por EL PERIÓDICO, ni el director del hotel, ni la recepcionista, ni tampoco otra trabajadora que vio a los terroristas han querido comentar el encuentro. Prefieren olvidarlo.