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POR CARTA

Buch pide otra vez a Marlaska escolta para Puigdemont porque "no es un fugado"

El conseller, por carta, subraya que su gabinete jurídico considera que la ley ve procedente la protección de los Mossos

El ministro de Interior respondió negativamente a la primera petición argumentando que el expresidente es un prófugo en el extranjero

Guillem Sànchez

Carles Puigdemont y Quim Torra, en el balcón de la casa del expresident, en Waterloo.

Carles Puigdemont y Quim Torra, en el balcón de la casa del expresident, en Waterloo. / ACN / LAURA PONS

El conseller de Interior, Miquel Buch, ha insistido este viernes por carta al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que el expresidente catalán Carles Puigdemont tiene derecho a un servicio de escolta de los Mossos d'Esquadra en Bélgica. Un argumento que basa en las conclusines del gabinete jurídico de la 'conselleria'. Apoyado en estas, ha reiterado la petición, que hace extensible al ministerio de Exteriores, de que les autorice a agentes de la policía catalana a portar armas en Bruselas.

En la carta, a la que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, el conseller niega que pueda considerarse que Puigdemont "se encuentre fugado" en Bélgica porque no existe en vigor ninguna orden de detención internacional y porque los abogados del expresidente están presentes en la causa que instruye el juez Llarena en el Tribunal Supremo. "Recordamos pues, que es fugado aquel que se sustrae completamente a la justicia y la misma desconoce donde se encuentra, no siendo este el caso que nos acontece, ya que el Tribunal conoce el lugar donde se encuentra el Molt Honorable Senyor Puigdemont", remarca.

También razona que la legislación vigente contempla que tal protección pueda recibirla un president aunque se encuentre en el extranjero.

La "única vía" para quitarle las prerrogativas como expresidente de la Generalitat sería la propia renuncia o que el Parlament lo revocara con una mayoría de dos tercios, defiende en la carta. 

Este informe jurídico que esgrime Buch llegó después de que el Ministerio del Interior rechazara dotar a Puigdemont -ahora en Bélgica- de los servicios de escolta que había requerido, argumentando que no ostenta ya ninguna autoridad del Estado y se encuentra además huido de la Justicia, por lo que el policía que le escoltara estaría obligado a detenerle.

A la espera de Exteriores

El conseller reconoce en sentido contrario que, al tratarse de un servicio a prestar en Bélgica, correspondería al Ministerio de Asuntos Exteriores tramitar la comunicación correspondiente de desplazamiento de agentes de Mossos d'Esquadra a las autoridades belgas, "para que estas comuniquen su autorización".

Buch resalta que su departamento ya ha instado al ministerio encabezado por Josep Borrell a que tramite esta comunicación, "sin haber todavía obtenido respuesta, a pesar del tiempo transcurrido".

"Con la confianza de que Exteriores ya haya dado trámite ante las autoridades belgas a la petición de la consellería de Interior, así como que desde su Ministerio se faciliten los trámites para el trasladado de las armas reglamentarias de los agentes que han de prestar el servicio de seguridad en Bélgica, esperamos que se podrá resolver con garantías y rapidez un derecho que la ley reconoce al Molt Honorable senyor Puigdemont y que afecta a un derecho tan fundamental como su propia seguridad", indica Buch.
 

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