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EN EL TRIBUNAL SUPREMO

Rull cuestiona la independencia del Supremo por los vaticinios de Catalá

Forn, que insiste en pedir su excarcelación ante el juez Llarena, niega la violencia e insiste en su abandono de la política

Romeva asegura que Catalunya nunca usurpó las funciones del Estado en Exteriores

Ángeles Vázquez

Joaquim Forn, el 31 de agosto en Barcelona.

Joaquim Forn, el 31 de agosto en Barcelona. / ALBERT BERTRAN

Cuando ya no tienes miedo de ir a la cárcel, porque ya estás preso, tu actitud es distinta ante el juez. En la línea marcada este lunes por el expresidente de la Assemblea Nacional Catalana (ANCJordi Sánchez, el 'exconseller' Josep Rull también pasó al ataque. Al recibir su auto de procesamiento por rebelión y malversación, se permitió cuestionar la independencia del Tribunal Supremo, porque a su entender los pasos que ha ido dando han sido adelantados por miembros del Poder Judicial o por el ministro de Justicia, Rafael Catalá, lo que llevó a calificarlos de "oráculo". 

Según fuentes presentes en la comparecencia, Rull auguró que el juicio al que se enfrentará "será un mero trámite", porque se trata de "un proceso político", y criticó la celeridad con la que se ha instruido la causa y que se anunciara su suspensión de cargo público tras su procesamiento firme por rebelión.

El magistrado le rebatió que "todo esté escrito" y aseguró que todas las decisiones adoptadas se basan en las pruebas recabadas en la instrucción. También cuestionó que todas las predicciones publicadas hayan resultado certeras, como argumentaba Rull parafraseando al poeta Salvador Espriu para llamar "rayo en la oscuridad" a la justicia europea, donde, en su opinión, sí hay separación de poderes.  

El 'exconseller', que anunció que solicitará la declaración del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, como testigo, al haber negado el delito de malversación, negó que existiera más hoja de ruta que la del programa electoral y denunció haber sido procesado por asistir a reuniones sin concretan y haber impedido que el barco de Piolín atracara en el puerto de Palamós, criterio compartido por Capitanía.

No competencias del Estado

Por su parte, Raül Romeva defendió el derecho a la autodeterminación como un derecho recogido en la Declaración de Derechos Civiles y Políticos para, a continuación, asegurar que la actuación exterior de Catalunya nunca asumió competencias del Estado y la equiparó al del resto de comunidades.

El 'exconseller' de Exteriors denunció la vulneracion de derechos fundamentales que dice sufrir por "una persecución política" e incluyó los de sus hijos por no poder verle. Negó que en algún momento se recurriera a la violencia y abogó por "una solución política".

El 'exconseller' de Interior Joaquim Forn concidió en negar la violencia y aprovechó la comparecencia para volver a pedir al juez ser excarcelado o que se le imponga una medida cautelar menos gravosa para preparar su defensa. Insistió en que, aunque no renuncia a sus convicciones, ha abandonado la actividad política y acata el artículo 155 de la Constitución.