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FRANCIA, EEUU, ARGENTINA...

Prisión permanente revisable: Las máximas penas judiciales en otros países

La cadena perpetua se aplica en algunas de las principales potencias e incorpora eventuales reducciones de condena

B. ARCE / E. CANTÓN / R. M. DE FRANCIA / C. PLANAS / A. GILBERT

Prisión permanente revisable: Las máximas penas judiciales en otros países

Inmersos en el debate sobre la prisión permanente revisable, los partidos políticos españoles miran también de reojo a otros países en busca de un espejo en el que reflejarse o de un mal ejemplo del que huir. Esta es la situación en torno a dicha figura judicial en algunas de las principales potencias munciales. 

FRANCIA: Cadena perpetua por varios delitos

La pena máxima en Francia es la cadena perpetua, prevista para numerosos delitos, entre ellos el asesinato de un menor de 15 años o la violación precedida o acompañada de torturas y actos de barbarie. Para los condenados a reclusión perpetua, el código penal francés fija un periodo mínimo de cárcel, llamado ‘tiempo de prueba’ y calculado en función del tiempo real que la persona pasará en la cárcel. Desde diciembre del 2005, fecha en la que se elevó el umbral, este periodo de prueba es de 18 años, o  de 22 en el caso de un delincuente reincidente. Si el crimen se cometió antes del 2005, es de 15 años. La libertad condicional solo es posible cuando expira la prisión incondicional –que la ley fija en un máximo de 22 años- decretada por los tribunales. Durante ese tiempo, el reo no puede solicitar ni la libertad condicional ni una disminución de la condena.

REINO UNIDO: Diferencias entre Inglaterra y Escocia

La legislación en Inglaterra y Gales establece que cualquier asesinato cometido por alguien mayor de 21 años será castigado con la cadena perpetua. En la práctica, la mayoría de los condenados acaban saliendo en libertad condicional de la cárcel tras un periodo mínimo que fija el juez según las circunstancias. En casos excepcionalmente graves, sin embargo, la cadena perpetua puede suponer prisión a vida realmente.

En el 2003 se fijaron los criterios para marcar la duración del cumplimiento de una condena. La normativa estipula que el condenado jamás saldrá de la cárcel cuando sea reincidente en sus crímenes, en casos de asesinatos múltiples, cuando se trate de delitos de abusos sexuales, secuestro, premeditación o terrorismo. La cadena perpetua ha sido motivo de conflicto con el Tribunal Europeo de Estrasburgo. Escocia e Irlanda del Norte poseen sus propios sistemas jurídicos. El escocés no cuenta con cadena perpetua y en Irlanda del Norte las condenas de por vida se pueden revisar. 

ALEMANIA: Una excepción muy delimitada

El sistema penal de Alemania prevé dos tipos de sanciones por actos criminales. Por un lado, las multas económica, la más común. Por el otro, las sentencias a prisión, que oscilan entre penas de entre un mes y hasta 15 años entre rejas. La gran potencia económica de Europa contempla la prisión permanente revisable como una excepción que se aplica únicamente en los casos de asesinato, genocidio, crímenes de guerra o de lesa humanidad.

Sin embargo, para la legislación penal germánica la cadena perpetua no se entiende como una penalización absoluta y no puede imponer la suma de varias penas individuales con una sentencia de, por ejemplo, 300 años, pues la máxima sanción es de 15 años (con derecho a otra sentencia que prorrogue la pena), para dar así oportunidad de rehabilitación. Tras éstos, el reo podrá solicitar la libertad condicional. De denegarse, podrá volver a solicitarlo al cabo de dos años. En caso de “severa gravedad”, la libertad condicional solo se podrá volver a pedir al cabo de otros 15 años. La prorrogación de esas sentencias junto a nuevas explica que entre 1980 y el 2010 los casos de cadena perpetua se hayan doblado en Alemania.

ESTADOS UNIDOS: Dos tipos de cadena perpetua

Con 2.3 millones de personas encerradas en sus cárceles, Estados Unidos no solo tiene el mayor porcentaje de población entre rejas del mundo, sino que es también uno de los países que aplica sentencias más largas. Hay dos tipos de cadena perpetua. La más benigna incluye el derecho a la libertad condicional, aunque no está garantizada. Queda a discreción de la junta que examina las solicitudes del tercer grado. Se tienen en cuenta factores como el crimen cometido y el comportamiento en prisión. Para solicitar la condicional, hay que cumplir un trecho mínimo de la sentencia, que oscila entre los 15 años y los 50 años, según el estado. En total hay 108.000 presos en esta situación. El otro tipo de cadena perpetua no contempla un acortamiento de la pena. Implica morir en la cárcel, una situación en la que se encuentran 53.000 reos. Finalmente existe lo que se conoce como ‘cadena perpetua virtual’, las condenas que superan los 50 años de prisión y que arrastran unos 44.000 reos. En total, el 14% de los presos estadounidenses pertenecen a una de estas tres categorías, según el Sentencing Project.

ARGENTINA: Perpetua de muchos años

Según establece el artículo 13 del Código Penal argentino, el condenado a reclusión o prisión perpetua que hubiere cumplido 35 años de su sentencia puede pedir el beneficio de libertad condicional. También SE accede a esa prerrogativa cuando se cumplen dos tercios de las penas, aunque fueran de 25 años. El Gobierno quiere endurecer las sanciones para casos de delitos aberrantes (violaciones, infanticidios) y que la sentencia se aplique en su totalidad, un aspecto que transgrede los tratados internacionales suscritos por este país (el Pacto de San José de Costa Rica). En Chile se derogó en el 2001 la pena de muerte impuesta por la dictadura. A cambio, se estableció el presidio perpetuo calificado (artículo 32 bis del Código Penal) que no permite al condenado acceder a ningún beneficio por el plazo de 40 años, y esto solo con la aprobación por mayoría de los miembros en ejercicio del Tribunal Supremo. Tras el espeluznante asesinato de una niña por parte de su padre, diputados de la ultraderecha reclamaron recientemente que se reinstituya la pena capital. El pedido no tuvo eco.