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CAMINO DE LAS URNAS

ERC ignora el apoyo de la ANC a Puigdemont

Los republicanos descartan abrir una guerra fratricida y obvian el asunto en sus actos

Toni Castellà tilda de miserable y fascista" a Borrell por pedir la "desinfección" del independentismo

Xabi Barrena

Acto electoral de ERC con la presencia de Carme Forcadell y Gabriel Rufián en Mataró.

Acto electoral de ERC con la presencia de Carme Forcadell y Gabriel Rufián en Mataró. / RAFA GARRIDO (ACN)

“A ganar”. Esa es la escueta respuesta de un alto dirigente de ERC cuando se le comenta la llamada de la ANC a secundar a Carles Puigdemont como ‘president’, pase lo que pase el 21D. “No vamos a entrar en guerras fratricidas a cuatro días de las elecciones. Nosotros a lo nuestro y a ganar”, amplía esta voz. En Esquerra hace ya meses que opinan que la Assemblea era una entidad para CDC/PDECat y que los posconvergentes empezaron, hace dos años una operación de acoso y derribo para hacerse con el control de la ANC y, posteriormente, echar el cierre. Consideran ahora que la apuesta de la ANC solo significa que han cumplido su objetivo.

Y eso que el propio Agustí Alcoberro, líder accidental de la entidad, no está en la órbita de los posconvergentes “pero se halla solo en la dirección”. Para ERC solo se ha visualizado en lo público lo que era conocido ‘sottovoce’. El ejemplo palmario fue el acto de Bruselas, organizado por la ANC y que fue, en verdad, un baño de masas para relanzar la campaña del ‘expresident’, con voluntarios de la Assemblea espoleando a la multitud con gritos de “’Puigdemont, el nostre president’”. La consecuencia de todo ello es que la ANC no volverá a ser vista, al menos para ERC y la CUP,  como una entidad transversal y apolítica, sino como integrante del ‘agit-prop’ posconvergente. Es decir, perderá su sentido.

Sin alusiones

En el mitin de Mataró de este domingo ni una sola referencia ha sido hecha sobre el cisma interno de la ANC. Y eso que la ocasión era propicia, no en vano ha cerrado el acto al expresidenta de la propia ANC, presidenta del Parlament y candidata de ERC, Carme Forcadell.

Los discursos han tenido un clásico corte electoral de ataque-respuesta al “descabezamiento del independentismo” presumido por la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría y a la “desinfección” propuesta por Josep Borrell (“es un miserable y lo que ha dicho es fascismo”, ha dicho Toni Castellà). Gabriel Rufián ha recordado al exministro socialista que el mejor desinfectante es la “cal viva”, en referencia a la guerra sucia del Estado contra ETA y su entorno político.

Y Forcadell, con situación judicial pendiente, ha afirmado que las palabras de la vicepresidenta española demuestran “que no hay separación de poderes”. También ha habido apelación al voto útil soberanista:  “Ganar al 155 lo haremos todos, Junts per Catalunya, la CUP y ERC, pero solo nosotros podemos vencer a Inés Arrimadas”, ha sentenciado el democristiano Castellà.