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PARLAMENTO INMOVILIZADO

La pinza PP-C's congela 15 leyes que la oposición logró aprobar en el Congreso

La ampliación encadenada del plazo de enmiendas paraliza la derogación de las leyes más polémicas de Rajoy

Conservadores y naranjas aprovechan su mayoría en la Mesa de la Cámara baja para bloquear al resto de grupos

Juan Ruiz Sierra Iolanda Mármol

Mariano Rajoy conversa con Albert Rivera, el 22 de noviembre del año pasado. 

Mariano Rajoy conversa con Albert Rivera, el 22 de noviembre del año pasado.  / AGUSTÍN CATALÁN

De todas las razones que explican la escasísima producción normativa del Congreso durante esta legislatura, desde el protagonismo de la situación en Catalunya hasta la dificultad del Gobierno para articular mayorías, pasando por su uso del veto a los proyectos ajenos, la ampliación del trámite de enmiendas es poco conocida, pero muy eficaz. El instrumento tiene una enorme capacidad de influencia en la vida parlamentaria: mantiene paralizadas 15 proposiciones de ley que la oposición logró aprobar en el Pleno de la Cámara baja y evidencia la sintonía del PP y Ciudadanos.

Al carecer de la mayoría del hemiciclo, conservadores y naranjas, que suman 169 escaños, no pueden impedir que el resto de grupos saquen adelante iniciativas si se unen entre sí. Pero los partidos liderados por Mariano Rajoy Albert Rivera tienen, en cambio, el control de la Mesa, gracias a la colaboración del PDECat y el PNV, que se abstuvieron en una votación clave en julio del año pasado. Cinco de los nueve miembros son suyos. El órgano, que gobierna el Congreso, puede prorrogar indefinidamente el plazo de enmiendas a las proposiciones de ley, que quedan así en el limbo, recurso que PP y Ciudadanos no dejan de utilizar. Cuando no lo pide uno, lo pide otro, con alguna ayuda de los satélites de los conservadores, UPN y Foro Asturias.

Propuestas sociales

La mayoría de las iniciativas bloqueadas son de carácter social. La reforma de la LOMCE fue aprobada, a instancias del PSOE, en noviembre del 2016. El reglamento del Congreso establece como normal un plazo de 15 días hábiles para presentar enmiendas, pero más de un año después, la iniciativa continua atrapada en el mismo trámite, que se ha ampliado 38 veces sin razón aparente. La misma suerte corre la subida del salario mínimoUnidos Podemos logró sacar adelante su toma en consideración, pero ha habido 37 prórrogas. La ley para recuperar la justicia universal, propuesta por ERC, acumula 29 ampliaciones. La modificación del copago en la dependencia, 27. La derogación de la ley de seguridad ciudadana, conocida como 'ley mordaza', otras 27. El proyecto para anular el plazo máximo de instrucción en la ley de enjuiciamiento criminal, 20 prórrogas.

Así hasta 15 iniciativas distintas. Todas ellas son propuestas cuya tramitación el Gobierno no ha podido vetar de raíz, alegando que afectaban a los Presupuestos Generales del Estado, una vía que la Moncloa ha empleado en 44 ocasiones en lo que va de legislatura. Ninguno de los portavoces alberga esperanzas de que la situación vaya a cambiar: anticipan que, cuando termine la legislatura, sus propuestas seguirán congeladas. Algunas podrían acarrear entonces más de 120 ampliaciones del plazo de enmiendas, sin que se hayan planteado, por otra parte, apenas enmiendas.

El engranaje

“Hay una voluntad de este Gobierno, con la ayuda de Ciudadanos, de paralizar la actividad legislativa. Se ha construido todo un engranaje para que no se apruebe nada”, señala la socialista Margarita Robles.

Según Joan Tardà, de ERC, el abuso del trámite de enmiendas no es exclusivo de la actual legislatura, aunque en este periodo está teniendo más relevancia como mecanismo con el que suplir la minoría parlamentaria del Gobierno, que hasta hoy solo ha aprobado 14 leyes, nueve por exigencias de la UE. “Es un proceso de deterioro del poder del Parlamento, que solo acaba ejerciendo su capacidad de control, pero no la legislativa. Supone un menosprecio de la institución”, sostiene el republicano.

Desde Compromís, Joan Baldoví incide en cómo las votaciones más importantes en esta legislatura, publicitadas en su momento como grandes victorias de la oposición frente al PP, no se han traducido en nada. “La subida del salario mínimo, la derogación de la ley mordaza o de la LOMCE han servido solo como grandes titulares de un día, pero las propuestas aprobadas se han quedado irremediablemente en un cajón”, explica. “Este filibusterismo parlamentario es una auténtica vergüenza que debería indignar a todos los demócratas del Estado”, concluye.

El PSOE pide ceñir la prórroga solo a la mayoría de la Cámara

El reglamento del Congreso fija en 15 días hábiles el periodo de presentación de enmiendas a las iniciativas del Gobierno y los grupos parlamentarios. Se trata de un plazo que se ha visto insuficiente en la mayoría de los casos, y la misma norma señala que se puede ampliar si así lo decide la Mesa de la Cámara baja. La disposición no establece ningún límite a las prórrogas, pero en legislaturas anteriores se decidió que estas solo se podían aprobar si las apoyaban un número de grupos parlamentarios que representasen a la mayoría de los diputados, un criterio que en la actualidad no se aplica.

Para revertir esta situación, el PSOE ha registrado una propuesta que pide que el plazo de enmiendas solo pueda prorrogarse en dos ocasiones si lo pide algún grupo. Para nuevas ampliaciones sería indispensable que los solicitantes representaran a la mitad más uno de los miembros de la Cámara. Pero la reforma del reglamento del Congreso también requiere de mayoría absoluta para su aprobación y los socialistas creen poco probable que su iniciativa salga adelante.  

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