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TOMA DE DISTANCIA

El PSOE cree que el control de gastos de la Generalitat puede verse "como una agresión"

Los socialistas critican la medida del Gobierno para asegurar que no se destina dinero al referéndum

"El anuncio suena más a una amenaza que a otra cosa", dice Ábalos

Juan Ruiz Sierra

Pedro Sánchez y sus principales colaboradores, este lunes en la sede del PSOE.  

Pedro Sánchez y sus principales colaboradores, este lunes en la sede del PSOE.   / JUAN MANUEL PRATS

El PSOE se ha desmarcado este lunes con rotundidad de la decisión del Gobierno de controlar semanalmente las cuentas de la Generalitat para evitar que no se destinen fondos al referéndum de autodeterminación. La medida, que podría conllevar la suspensión de la financiación que le llega a la administración catalana gracias al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), supondrá, a ojos del secretario de Organización de los socialistas, José Luis Ábalos, “echar más leña al fuego” territorial. “Puede verse como una agresión”, ha añadido tras la reunión de la dirección del PSOE.  

Con esta posición, el partido de Pedro Sánchez, que escenificó a principio de mes con Mariano Rajoy su unidad contra la convocatoria del 1 de octubre, toma mayor distancia del Ejecutivo y su hoja de ruta frente al proceso independentista.

"EL PROBLEMA ES EL ANUNCIO"

Según Ábalos, su crítica no va dirigida a la medida en sí misma, pues el PSOE está “absolutamente de acuerdo” con los requisitos del FLA. “El problema es el anuncio de la medida. Suena más a una amenaza que a otra cosa. La proporcionalidad en la aplicación de la ley es también importante. Lo que planteamos es que no se eche más leña al fuego”, ha señalado el número tres de los socialistas, quienes reclaman al Ejecutivo que tome “medidas políticas” para rebajar el clima de enfrentamiento.

Las palabas de Ábalos son la concreción del anuncio llevado a cabo el pasado jueves por la portavoz parlamentaria, Margarita Robles, quien exigió a Rajoy que explicara ya su plan para Catalunya, avisando de que el presidente no obtendría de los socialistas un “cheque en blanco”.