10 jul 2020

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LA ENCRUCIJADA DEL SOCIALISMO

Las nuevas caras del PSOE de Pedro Sánchez

Narbona, Ábalos, Lastra y Gomez de Celis, escuderos del secretario general

Las nuevas caras del PSOE de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez se ha rodeado de figuras de su máxima confianza en su segunda etapa en la dirección del PSOE. Cristina Narbona, José Luis Ábalos, Adriana Lastra y Alfonso Rodríguez Gomez de Celis son cuatro de los nombres claves de su nueva ejecutiva.

CRISTINA NARBONA, UNA PRESIDENTA PARA MEJORAR EL AMBIENTE

Una exministra de Medio Ambiente para intentar pacificar el turbulento ecosistema del PSOE. Pedro Sánchez ha elegido a Cristina Narbona (Madrid, 1951) para presidir el partido. Una designación bien recibida por voces críticas con el secretario general y cercanas al 'susanismo', un primer paso en el reto de rebajar los niveles de polución ambiental presentes en Ferraz desde la combustión de la erupción volcánica del 1 de octubre.

Persona de la absoluta confianza de Sánchez, fue una de las artífices de 'Por una nueva socialdemocracia', programa con el que este se presentó a las primarias. Pese a ello, cuando le ofreció ser presidenta rechazó en un principio el ofrecimiento aunque, trras unos días de duda, finalmente decidió aceptarlo después de la insistencia del líder del PSOE. Aunque podía haber compatibilizado su puesto como consejera en el  Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) con el de presidenta del PSOE, al aceptar el nuevo cargo decidió renunciar a sillón en el Consejo por cuestiones éticas. De esta manera podrá dedicarse por completo al difícil "reto" que implica la oferta del secretario general y al trabajo orgánico en la nueva etapa que se abre en el PSOE tras la reelección de Sánchez. La buena sintonía que mantiene con figuras como el expresidente José Luis Rodríguez Zapateromuy crítico con Sánchez y que hizo campaña por Susana Díaz, puede contribuir a recoser el partido. Una tarea en la que sentencia que no sobra nadie, en aras de la reconciliación que predica y anhela.

Se da la circunstancia de que en el 2013, Sánchez entró en el Congreso cuando la diputada madrileña dejó su escaño tras su designación como miembro del CSN. Aunque en las anteriores primarias había preferido apostar por el andaluz José Antonio Pérez Tapias, en esta ocasión hizo campaña por la reconquista 'sanchista', igual que su pareja, Josep Borrell. Pese a su apuesta decidida por el regreso del líder depuesto, desde la órbita 'susanista' se ve con buenos ojos que haya sido la elegida para sustituir en la presidencia a Micaela Navarro

Vivió en Roma ejerciendo de profesora de Ciencias Económicas de su universidad y, a su vuelta, ingresó en el PSOE, en 1993. Fue viceconsejera de economía de la Junta andaluza y secretaria de Estado de Medio Ambiente y Vivienda en el último gobierno de Felipe González. Su profundo conocimiento en la materia hizo que Zapatero le diera la cartera de Medio Ambiente cuando llegó al poder en el 2004. Tras las elecciones del 2008, fue nombrada embajadora de España ante la OCDE en París.

Desde el PSOE reflexionan que su dilatada trayectoria profesional y política la han convertido en un referente no solo del socialismo y del feminismo sino también del ecologismo, donde es reconocida en el ámbito nacional e internacional. Sánchez ha querido reiterarle que no será un cargo simplemente testimonial sino que, además de cumplir las funciones de la presidencia que recogen los estatutos del partido, espera que esta tenga también un "papel relevante" en el desarrollo del compromiso asumido por el secretario general para propiciar la transición ecológica de la economía, uno de los puntos estratégicos del programa del dirigente en su retorno a Ferraz. 

Ábalos, fidelidad de ida y vuelta

NACHO HERRERO / València

José Luis Ábalos (Torrent, 1959) llega al poderoso cargo de secretario de organización del PSOE bregado en la agitada vida interna del PSPV en el que, tras un fugaz paso por el PCE y sus juventudes, milita desde 1981. Casi desde entonces ha sido pieza clave en cada congreso socialista, bien sea de València, de la provincia, de la que es secretario general, o de la Comunitat Valenciana. De hecho, aspiró en dos ocasiones a ser secretario general autonómico. En las dos perdió y eso le impidió ser ‘cabeza de cartel’, pero dar la batalla le permitió mantener una importante cuota de poder para él y los suyos, un núcleo duro al que siempre es fiel y que le devuelve esa fidelidad. Con el resto, las alianzas y enfrentamientos van y vienen porque le sobra mano izquierda.

Pedro Sánchez entró hace algún tiempo en ese círculo de confianza, al menos en su línea exterior, ampliando su circunferencia hasta Madrid, donde Ábalos es diputado. El valenciano fue uno más de los que le apoyaron en 2014 pero mantuvo su compromiso cuando casi todos lo rompieron. De hecho, arriesgó su capital político al organizar en Xirivella el primer acto de la ‘reconquista’ sanchista. Pero a este maestro y consultor de cooperación internacional no le asusta ni el riesgo ni nadar a contracorriente, aunque siempre dentro del aparato. Por ejemplo, defendió el 'no' a Mariano Rajoy hasta el final pero acabó cumpliendo la disciplina y absteniéndose en la investidura. Ahora que Sánchez le ha devuelto esa fidelidad tendrá que aprender a manejarse con el viento a favor. Un nuevo reto. 

Adriana Lastra y la reconquista asturiana

ROGER PASCUAL / Barcelona

Si el presidente asturiano, Javier Fernández, fue la cara de la gestora después de que el 'susanismo' movieran la silla a Pedro Sánchez, el líder depuesto encontró en Asturias a su particular don Pelayo (doña en este caso) para iniciar reconquista: Adriana Lastra (RIbadesella, 1979). Tras apostar por él como secretario general ya en el lejano 2013, se rebeló contra su forzada dimisión y le animó a volverse a presentar. Coordinadora de la campaña de Pedro Sánchez en las primarias, será ahora una de las figuras con más peso en la nueva ejecutiva, como vicesecretaria general.

Lastra, que en la investidura de Mariano Rajoy se "abstuvo por imperativo", no ha dudado en enfrentarse con quien fuera por Sánchez. Incluso con Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y con los barones, empezando por el presidente de su comunidad y líder del PSOE asturiano, a los que reclamó que pidieran perdón por su beligerancia contra el ganador de la primarias. "Ellos son barones porque representaban a su militancia y en los últimos meses no lo hicieron (...). No sé qué precio tienen que pagar, pero sí pediría que pidieran disculpas a su militancia".  

Orgullosa de no haber renegado de Sánchez, pese a haber sido "purgada" ("pueden cesarme, sacarme de la diputación y de la lista cuando toque. No voy a cambiar de posición. La libertad se aprende ejerciéndola", tuiteó tras ser apartada por la gestora de la Diputación Permanente del Congreso), su inquebrantable lealtad la situará ahora en la primera línea 'sanchista' para un nuevo reconquista: la de la Moncloa.

Gómez de Celis, perseverancia y estrategia

JULIA CAMACHO / SEVILLA

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (Sevilla, 1970), elegido por Pedro Sánchez secretario de Relaciones Institucionales, es su hombre en Andalucía. Quién que le puso en contacto con los críticos con la presidenta y el único que le guió en una visita por la Feria de Sevilla. Los caminos de Díaz y Gómez de Celis se han cruzado en numerosas ocasiones en el PSOE de Sevilla, y nunca en el mismo bando pese a que fue quien introdujo a la sevillana en las Juventudes Socialistas cuando eran adolescentes.

Bético, residente en Triana y devoto de la Semana Santa, Gómez de Celis es licenciado en Derecho. Curtido en protestas estudiantiles, en 1999 vio como su amiga saltaba al Ayuntamiento mientras él se conformaba con la dirección provincial del Instituto de la Juventud. Su momento llegó en el 2003, justo cuando ella se marchó. Estrella rutilante, su sueño de ser delfín se truncó al descolgarse de una batalla interna por el liderazgo en el PSOE local, que sí dio precisamente Díaz. En agradecimiento, ella postuló a otro para la alcaldía.

Tras el chasco, sonó para el Ejecutivo andaluz, pero entró Rosa Aguilar y él se conformó con un cargo de segunda. Desde allí, en el 2012 apoyó a Alfredo Pérez Rubalcaba cuando el PSOE-A que hizo campaña por Carme Chacón. Ahí se abrió el enfrentamiento definitivo. En 2013 gestionó la campaña de Luis Planas, el consejero que osó desafiar a Díaz en las primarias para suceder a Griñán y que ni siquiera logró los avales.

En el 2008 coincidió en Madrid con Sánchez en un grupo de trabajo y fue uno de sus principales valedores en las primarias del 2014. Sánchez ganó, pero Díaz le vetó en el federal a cambio de nombrarle responsable de Puertos en Andalucía, puesto para los desahuciados porque a los enemigos, mejor cerca. Desde ese cargo, Gómez de Celis ha seguido defendiendo a Sánchez y organizando su estrategia para doblar a la baronesa.