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El día que Ferrusola firmó como "madre superiora", en el Parlament le pedían a Pujol 'mans netes'

El 'expresident' se sometió a una votación de investidura, que perdió, el 14 de diciembre de 1995, la fecha en la que su mujer ordenó a su banco de Andorra traspasar "dos misales"

LAURA PUIG / BARCELONA

Rafael Ribó felicita a Jordi Pujol por su investidura, en el Parlament el 16 de diciembre de 1995.

Rafael Ribó felicita a Jordi Pujol por su investidura, en el Parlament el 16 de diciembre de 1995. / JULIO CARBÓ

Hábilmente, tras conocer el día en que Marta Ferrusola escribió la nota manuscrita a la Banca Reig de Andorra en la que se hacía pasar por la "madre superiora", algunos medios han recordado que ese mismo día, el 14 de diciembre de 1995, su esposo, Jordi Pujol Soley, se enfrentaba a la primera sesión de investidura de sus quintas elecciones. Convergència i Unió sufrió un duro varapalo en las urnas: perdió 10 diputados (pasó de 70 a 60 escaños) y, lo peor, la mayoría absoluta.

Aquel jueves, el 'expresident' no consiguió superar la votación, pues se necesita mayoría absoluta, y tuvo que esperar al sábado siguiente, cuando solo requería mayoría simple (más 'síes' que 'noes'). La crónica que aquel día publicó EL PERIÓDICO, firmada por Carles Cols, destacaba que el PSC y el PP, que se abstuvieron impidiendo una derrota más sonada, dieron "una clara muestra de su voluntad de alcanzar (...) posibles pactos de legislatura o gobierno".

Sin embargo, escarbando un poco más en lo publicado se halla una perla que hoy cobra más brillo. El diputado de ICV Rafael Ribó mantuvo "un encendido debate" con Pujol y le reclamó un "compromiso explícito para acabar con las corruptelas en torno al Gobierno de la Generalitat".

'MANS NETES'

Rebuscando en el diario de sesiones del Parlament de aquel día se encuentra la cita textual, con más miga si cabe: "Por último, en este apartado, autogobierno, señor candidato, quiere decir también manos limpias. Quiere decir también moralizar la vida pública. Y le pido solemnemente, señor candidato, un compromiso explícito para acabar con todas las irregularidades y corruptelas que hay en el entorno del Govern de la Generalitat de Catalunya. El pluralismo ha de servir para hacer una Catalunya limpia; como decía el mismo (Carles) Cardó: construyamos una gran honestidad colectiva a base de la honestidad individual, señor candidato".

En su respuesta, el entonces candidato a la reeleción se comprometió a asumir "bien claramente y sin ningún tipo de angustia" la petición de Ribó de que la Administración de la Generalitat fuera una "administración correcta y una administración honesta". Nada dijo de la honestidad individual que le reclamaba el diputado de ICV, quién sabe si al mismo tiempo que su esposa escribía a su banquero de Andorra para traspasar "dos misales" al "capellán de la parroquia"; que traducido por los investigadores, serían dos millones de pesetas a su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola.