28 oct 2020

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LA ENCRUCIJADA DEL SOCIALISMO

La gestora critica a Sánchez por querer debilitar el aparato del PSOE

Javier Fernández rechaza convertir el partido en una "organización débil al servicio de un líder"

El barón asturiano reclama superar el "vergonzante" Estado de las autonomías

Patricia Martín

Javier Fernández y otros dirigentes del PSOE en el foro de presentación de la ponencia política.  

Javier Fernández y otros dirigentes del PSOE en el foro de presentación de la ponencia política.   / JUAN MANUEL PRATS

Una semana antes de que el comité federal del PSOE convoque formalmente las primarias, el presidente de la gestora, Javier Fernández, se alineó con el modelo de partido que defiende Susana Díaz, apoyado en un aparato fuerte, aunque se dé voz a los militantes, frente a la intención de Pedro Sánchez de dar más poder a las bases, en detrimento, según sus críticos, de la organización y los barones regionales, ninguno de los cuales le apoya actualmente. Así, el también presidente asturiano abogó por democratizar el partido, pero sin que esto signifique “convertirlo en una asamblea permanente ni avanzar hacia una organización más débil y un liderazgo fuerte”.

Precisamente, para intentar marcar el rumbo al próximo secretario general, el congreso del PSOE de junio aprobará una ponencia marco, con las pautas a seguir. Los socialistas aprobaron este sábado el proyecto político que integrará la hoja de ruta, que ahora los militantes y los propios candidatos puedan enmendar.

Fernández abrió el foro tras un largo aplauso del medio millar de asistentes, entre los que no se encontraba ningún ‘sanchista’. Fue en su discurso inaugural en el que lazó veladas críticas a Sánchez, sin citarle directamente, cuando señaló que no quiere una “organización burocratizada entregada a sus estados mayores, a guardias pretorianas que estén atrincheradas en el poder” pero tampoco “un partido sin rumbo, ideas y proyecto político". 

“Evitar el monopolio del poder en las cúpulas no pasa por hacer un partido más plebiscitario que deliberativo, más asambleario que representativo”, sentenció. También Patxi López, quien este sábado en Girona subrayó que busca “unir al PSOE con un proyecto de izquierda exigente”, defiende dar más poder a los militantes, pero el ‘oficialismo’ tiene más miedo a Sánchez, quien repasa el aforo casi en cada acto que organiza, mientras su equipo se enfrenta a todas las decisiones de la gestora. La dirección interina, por cierto, rechazó este sábado fijar un número máximo de avales con el que formalizar las candidaturas, como plantea el exsecretario general, ante el temor de que Susana Díaz, que este domingo dará el pistoletazo a su carrera arropada por la vieja guardia socialista y sectores enfrentados entre sí, en una exhibición de fuerza interna, barra en la presentación de las firmas.

LA APUESTA FEDERAL

Fernández incidió además en que el “cambio, la moderación, la responsabilidad y un único discurso en toda España son los ingredientes que hicieron del PSOE un partido grande”. Sánchez, por contra, insiste en escorar su partido hacia la izquierda, buscar el pacto con Podemos e incorporar la plurinacionalidad como solución al empuje nacionalista.

A este respecto, el presidente de la gestora hizo una férrea defensa del modelo federal, que acabe con el “vergonzante Estado de las autonomías”. El motivo, argumentó, que los socialistas llevan “la identidad y la patria en la cabeza y el corazón y no en la entrepierna”. La ponencia política, coordinada por Eduardo Medina, aboga por “restaurar” el Estatut con reformas legislativas, así por una reforma de la Constitución en línea con la declaración de Granada pactada con el PSC.

En la clausura del foro, el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, cargó también contra Sánchez al censurar que “algunos repartan carnets de posicionamientos ideológicos”, en referencia a sus postulados de izquierda.