El PSOE insiste en que "nada ha cambiado" y mantiene su rechazo

Los socialistas están divididos sobre qué posición tomar si Rajoy acaba sumando a C's

Pedro Sánchez, el pasado 18 de julio en el Congreso. 

Pedro Sánchez, el pasado 18 de julio en el Congreso.  / AGUSTÍN CATALÁN

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Juan Ruiz Sierra
Juan Ruiz Sierra

Periodista

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Los socialistas intentan actuar estos días como si todo esto no fuera con ellos. Mientras Albert Rivera se va acercando al apoyo a la investidura de Mariano Rajoy, un movimiento que también pretende que el PSOE transite hacia la abstención, el principal partido de la oposición mira hacia otro lado, con su líder, Pedro Sánchez, voluntariamente alejado de los focos. La dirección socialista se agarra con fuerza al comité federal celebrado el pasado 9 de julio, donde se solemnizó sin apenas división interna la negativa al presidente en funciones, e insiste en que el hipotético ‘sí’ de Ciudadanos no le haría cambiar el paso para acabar facilitando la continuidad en la Moncloa del líder del PP.

“El comité federal ya adoptó una posición y eso no ha cambiado”, dijo este miércoles el portavoz del PSOE en el Senado, Óscar López, uno de los dirigentes de más confianza de Sánchez. El hecho de que Rivera, como parece probable, acabe apoyando a Rajoy “no condicionará” la posición del PSOE. “No se trata de un ‘no’ por capricho, ni por revancha, ni por una cuestión de personas. Es un ‘no’ ideológico, que tiene que ver con cuatro años de recortes y corrupción”, continuó López, quien volvió a reclamar al PP que busque aliados en los nacionalistas catalanes y vascos, sus presuntos “afines ideológicos”, una empresa que Rivera rechaza y que Rajoy da por imposible.

Óscar López

portavoz del psoe en el senado

"El 'sí' de Rivera no condicionaría la posición del PSOE, que está en el 'no'. Es una posición que no se modificará"

“No vamos a pactar con partidos que quieren romper España o hacer desiguales a los españoles”, explicó el líder de Ciudadanos tras su cita con el líder del PP. Preguntado por la posibilidad de sumar a los jeltzales, que obtuvieron cinco escaños en los comicios del 26 de junio, el presidente en funciones contestó que esa no era una opción “realista”.

EL REPLANTEAMIENTO

“El PSOE solo tiene una opción y es votar ‘no’”, repitió López, insistiendo en la versión oficial dentro de la cúpula del partido, que asegura que lo que haga Ciudadanos no provocará un cambio en su rechazo a Rajoy. Muchos otros dirigentes, entre ellos varios barones, la mayoría críticos con Sánchez, señalan que el ‘sí’ de Rivera forzaría un replanteamiento, porque el PP alcanzaría, con el probable apoyo de Coalición Canaria, los 170 diputados, a solo seis de la mayoría absoluta. Los partidarios de una abstención si se dan estas circunstancias echan mano de dos episodios recientes protagonizados por el propio Sánchez y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

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El pasado 31 de mayo, poco antes de que comenzase la campaña, el secretario general del PSOE defendió no bloquear tras las elecciones al candidato que tuviese más apoyos parlamentarios. “Le pido al PP que no vete a aquella fuerza política que obtenga más escaños para presentarse a la investidura”, dijo Sánchez. Más de un mes después, en el comité federal que oficializó el rechazo a la reelección de Rajoy, el líder de los socialistas catalanes sostuvo: “No es lo mismo que Rajoy vaya a la investidura con 137 votos a favor que con 170. Eso sería otra cosa”.

“Se trata de Iceta. No de uno de los críticos con Sánchez”, explican los partidarios de virar hacia la abstención si Rajoy suma a Ciudadanos, subrayando que el primer secretario del PSC es uno de los principales apoyos orgánicos con los que ha contado hasta ahora el líder del PSOE. El resto de barones relevantes, mientras tanto, no quieren entrar en el espinoso debate de la abstención, al menos en público, para no ponerse en contra de los militantes, que en su mayoría apuestan por el rechazo sin condiciones al PP. Pero si Rajoy termina recibiendo el apoyo de Rivera, señalan desde varias federaciones, las voces que reclaman un nuevo comité federal para reconsiderar la posición irían en aumento.