05 ago 2020

Ir a contenido

Díaz sigue sus andanadas contra Catalunya

La campaña electoral ha servido a la presidenta andaluza para retomar el discurso que la lanzó como líder nacional

JULIA CAMACHO / SEVILLA

Susana Díaz, en un acto de campaña en Sevilla.

Susana Díaz, en un acto de campaña en Sevilla. / EFE / JULIO MUÑOZ

La presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz afianzó su peso nacional en el PSOE hace dos años marcando un discurso claro y contundente a favor de la unidad de España y contra la soberanía de Catalunya en un partido que hasta ese momento no había mostrado una voz unitaria. A esa estrategia, que le granjeó de paso las simpatías de buena parte del electorado más conservador por sumarse a sus proclamas, ha vuelto ahora que la situación de los socialistas cara a los comicios del 26-J le obliga a echar el resto para mantenerse como principal fortín del partido y no cercenar sus aspiraciones a liderar a los socialistas. Por eso, la presidenta andaluza ha vuelto a poner a Catalunya en el centro de su discurso.

La última andanada la ha disparado contra la propuesta de una hacienda catalana que En Comú Podem recoge en el programa electoral con el que los de Xavier Domènech concurren a las elecciones en confluencia con Podemos, y que la dirigente andaluza considera un intento de "trocear la riqueza" de España, lo que le da pie a atacar a la formación morada por "legitimar" esa propuesta y no rechazarla públicamente. Esta mañana, en un acto institucional en Andújar (Jaén) ha insistido en sus reproches a quienes la plantean, porque lo que proponen "es quebrar el corazón de la igualdad de oportunidades entre todos los ciudadanos de nuestro país".

En declaraciones a los periodistas, Díaz ha respondido así a las declaraciones del candidato de CDC a las elecciones del 26-J, Francesc Homs, quien exigía a la andaluza "prudencia y moderación" a la hora de hablar de Catalunya como un territorio privilegiado por el Estado. "Es llamativo que quienes no están en esa moderación me la pidan a mí y al resto", ha reprochado, cargando contra la confluencia en la que se integra CDC en la Generalitat, "los que tienen una comunidad muy importante en este país sin presupuestos ni estabilidad, y que entregaron la gobernabilidad a los de las CUP".

LOS ANDALUCES CON LA CAIXA

El rifirrafe dialéctico no ha parado ahí. Díaz ha enarbolado la bandera de la unidad territorial, no en vano ella es la responsable del consejo político federal del PSOE, el anterior consejo territorial. "No es incompatible ser claro y moderado", ha zanjado, "yo defiendo con claridad que la riqueza nacional no se puede trocear", tampoco la unidad territorial. El mismo argumento usado el pasado miércoles cuando se preguntó si "cuando los andaluces paguen sus préstamos, sus hipotecas en La Caixa, que es la primera entidad financiera en Andalucía, sus intereses van a ir a Catalunya y a cotizar en esa hacienda catalana". Unos reparos que no mostró cuando al principio de su investidura como presidenta de la Junta de Andalucía, nada más suceder a José Antonio Griñán, se reunió en la sede del Gobierno regional con el presidente del Grupo La Caixa, Isidre Fainé. Ante las críticas de sus entonces socios de gobierno, IU, por reunirse con los mandatarios del Ibex 35 ella justificó que se entrevistaría con todo aquel que pudiera traer negocio y empleo a Andalucía.

El tema de los privilegios de Catalunya ya fue esgrimido el pasado fin de semana, el primero de campaña. En un mitin de partido en Vélez Málaga ya advirtió de que el triunfo socialista es la vía para frenar la ruptura de España. "Que tengan claro que los votos de los andaluces no les van a servir para pagar un peaje a las mareas ni los privilegios de Ada Colau o los desvaríos independentistas con los que (Pablo Iglesias) está comprometido", dijo entonces, sin precisar o matizar a qué privilegios de la alcaldesa de Barcelona se refería.