Ir a contenido

PRESUNTA TRAMA DE CORRUPCIÓN EN CATALUNYA

Manos Limpias reclama más de 11 años de prisión para Oriol Pujol por el 'caso ITV'

El sindicato considera que el exdiputado de CDC cobró comisiones a través de su esposa

J. G. Albalat

Oriol Pujol en la comisión del Parlament, en marzo pasado.

Oriol Pujol en la comisión del Parlament, en marzo pasado. / FERRAN SENDRA

El proceso judicial contra el exdiputado de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), Oriol Pujol, por el presunto cobro de comisiones a través de su esposa a cambio de utilizar su influencia política para favorecer empresarios amigos ha entrado en su recta final. La acusación popular ejercida por el sindicato Manos Limpias reclama en el denominado caso ITV un total de 11 años y ocho meses de cárcel para el dirigente convergente por los delitos de tráfico de influencias, cohecho y falsedad documental, según el escrito de acusación que ha presentado este lunes en el juzgado. La fiscalía debe hacer lo propio en los próximos días.  

Manos Limpias también solicita para la esposa dell exdirigente nacionalista, Anna Vidal, cinco años y seis meses de prisión, al entender que cobró 699.752 euros en comisiones enmascaradas a través de servicios inexistentes que facturaba al empresario Sergi Alsina, amigo del exdiputado. En sindicato también exige multas que suman 1,3 millones de euros para el exdirigente de CDC, que dejó su cargo de número dos del partido a raíz de su imputación en este caso y, el año pasado, abandonó la política.

La acusación popular, representada por los abogados Sonia Reina y Alex Zaragüeta, además, pide 20 meses de cárcel y el pago de una multa de un millón de euros para Josep Tous, exnúmero dos de la Diputación de Barcelona y responsable de la sectorial de Industria de CDC. Para Sergi Alsina, amigo de Oriol Pujol y que presuntamente le hizo llegar las comisiones, la acusación popular reclama siete años y dos meses de cárcel, así como penas de 20 meses de prisión para Sergi Pastor y Ricard Puignou, otros dos de los empresarios involucrados en la trama para intentar amañar supuestamente una adjudicación de estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en Catalunya.

INTERESES PARTICULARES

La acusación popular sostiene que los empresarios imputados se concertaron con Oriol Pujol, en la última etapa del gobierno tripartito en la Generalitat, para que éste usara su influencia como presidente del grupo parlamentario de CiU para modificar el mapa de las ITV. Los acusados, según el sindicato, pretendía "favorecer los intereses particulares" del empresario Ricard Puignou, a cambio de pagos a Oriol Pujol que Sergi Alsina, administrador de una empresa de asesoría, enmascararía mediante el pago de facturas a Anna Vidal por servicios supuestamente inexistentes.

Por ese motivo, añade el escrito, Anna Vidal facturó "encargos sin justificar a Alta Partners, sociedad de Sergi Alsina, a los efectos de que el señor Pujol influyera, en su condición de diputado del Parlament, miembro de la comisión de Energía y por su posición en CDC para beneficiar los referidos intereses particulares de los imputados". Además, subraya el sindicato, para que todos los imputados se beneficiaran del reparto de estaciones a adjudicar con el nuevo mapa de las ITV, crearon la sociedad Upprime Energy, en la que estaba previsto que Oriol Pujol compartiera una participación con su amigo Sergi Alsina.

Entre otras actuaciones que llevó a cabo la trama de las ITV, según Manos Limpias, figura lograr que el que fuera secretario general de Empresa Enric Colet nombrara a Josep Tous mediador por cuenta de la administración en el conflicto de las ITV, "disfrazándolo en la supuesta experiencia que le proporcionaba su cargo de presidente de la sectorial de Industria e Innovación de CDC". De esa forma, destaca el sindicato, se ocultaba la verdadera intención que era la de "colocar a un hombre del partido próximo a Oriol Pujol (...)" que recibía 2.000 euros mensuales para "velar por los intereses" de empresarios vinculados a la trama.

En opinión de Manos Limpias, entre 2005 y 2012, el empresario Sergi Alsina también remuneró con comisiones a Oriol Pujol, siempre a través de su esposa, por las gestiones que éste llevaba a cabo para favorecer sus trabajos de intermediación en varias operaciones, entre ellas la deslocalización de SharpYamaha y Sony en Catalunya. Oriol Pujol, según el sindicato, utilizaba "sus influencias y su poder político".

0 Comentarios
cargando