camino a las urnas

Juncker reitera que un parlamento autonómico no puede declarar la independencia

El presidente de la Comisión Europea responde a un eurodiputado del PP que la determinación del territorio la fija el derecho constitucional nacional

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el pasado 17 de septiembre.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el pasado 17 de septiembre. / REUTERS / YVES HERMAN

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SILVIA MARTÍNEZ / BRUSELAS

¿Reconocería la Comisión Europea una declaración unilateral de independencia o respetaría la integridad territorial de España y la competencia del Estado español para gestionar sus asuntos internos y funciones esenciales como Estado? La pregunta se la remitió a finales de julio el eurodiputado popular Santiago Fisas al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el requerimiento ya tiene respuesta. "La determinación del territorio de un Estado miembro está únicamente establecida por el Derecho constitucional nacional y no por una decisión de un parlamento autonómico contraria a la constitución de dicho Estado", zanja el democristiano luxemburgués, que milita en la misma familia política que Fisas.

Dicho de otro modo, a juicio de Juncker el parlamento autonómico de Catalunya no tiene potestad para declarar la independencia. Aunque el presidente del Ejecutivo comunitario también reconoce en la misiva que no le corresponde a la institución que preside "manifestar su opinión sobre cuestiones de organización interna relacionadas con las disposiciones constitucionales de un Estado miembro". En su opinión, prosigue en una breve respuesta de apenas dos párrafo, la UE está obligada a respetar la identidad nacional, "inherente a las estructuras fundamentales políticas y constitucionales" teniendo en cuenta también "la autonomía local y regional".

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Aunque la Comisión Europea ha insistido en mantenerse al margen del debate catalán, no es la primer pregunta a la que dan respuesta en los últimos días. El portavoz de Juncker ya recordó la semana pasada que la posición que mantiene Bruselas es la ya expresada por el expresidente Romano Prodi en el 2004. Es decir que "un territorio que se separe de un Estado miembro por el hecho de su independencia se convertiría en un tercer Estado en relación a la Unión desde el día de su independencia y los tratados no serían de aplicación en el territorio".