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Rajoy presiona a PSOE y C's para retener el poder territorial del PP

El jefe del Ejecutivo insiste en pedir que se deje gobernar a las listas más votadas

Descarta adelantar las elecciones y confirma que hará cambios este mes

SILVIA MARTÍNEZ / BRUSELAS

Tras la pérdida de apoyos en las urnas, los pactos electorales pueden dejar el amplio poder territorial que el PP cosechó en el 2011 en apenas unas manchas azules sobre un mapa multicolor, y de ahí que los populares se afanen estos días por intentar conseguir que las 600 mayorías relativas que lograron el 24 de mayo se traduzcan en gobiernos bajo su tutela, además de amarrar las presidencias de Castilla y León, La Rioja, Murcia y Madrid, las únicas comunidades a su alcance. Para ello es necesario que, en algunos casos, el PSOE no forje alianzas de izquierdas y, en otros, que Ciudadanos les apoye, circunstancias que se están poniendo difíciles en muchas de las instituciones. De ahí que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presionara ayer a ambos grupos, especialmente al primero, para que deje gobernar a la lista más votada.

Antes de participar en una cumbre en Bruselas de la UE y los países latinoamericanos y el Caribe, el jefe del Ejecutivo evitó censurar el pacto de C's con Susana Díaz pero dejó caer que si a los dirigentes del PSOE en Andalucía les parece bien este acuerdo, deberían por los mismos motivos favorecer que el PP se hiciera con varias alcaldías. Rajoy citó explícitamente Cádiz, Córdoba, Sevilla, Jerez y Marbella. «No tiene sentido que en algunos sitios valga la lista más votada y en otros, no», sentenció. Tras ello, insistió en la idea que el Gobierno transmite machaconamente desde el 24-M de que el PSOE está abandonando la «centralidad» para pactar «con los radicales de la izquierda», algo que, en su opinión, perjudica a la recuperación económica. Precisamente, los líderes del PSOE e IU, Pedro Sánchez Cayo Lara, se reunieron ayer y acordaron apartar al PP del poder allí donde sea posible, en solitario o con apoyo de Podemos u otras fuerzas.

La legislatura 

El PSOE ha amagado además con pedir que se acabe ya la legislatura, algo que IU reclama sin ambages. Frente a ello, Rajoy rechazó adelantar los comicios, aunque todavía no ha decidido cuándo serán. «Aún queda mucha legislatura para seguir haciendo cosas» y convocar las elecciones de forma prematura solo tiene sentido, aseguró, «por cuestiones técnicas o cuando no se puede gobernar porque se carece de apoyo».

Siguiendo con esta tesis, confirmó que remodelará el Ejecutivo y la cúpula del PP antes de que finalice este mes. Sobre los reajustes en su gabinete, aseguró que responderán «al interés general» para aprovechar «la recuperación», lo que podría sugerir que hará retoques en el área económica. En este sentido, defendió la legitimidad de que España, a través de su ministro de Economía, Luis de Guindos, presida el Eurogrupo. En cuanto al partido, se mostró más humilde que en otras ocasiones y reconoció que «hay cosas» que «rectificar y mejorar» para que los votantes del PP les vuelvan a otorgar su confianza. Sin dar más pistas acerca del alcance de unos cambios que desvelan a su partido.

La corrupción

Y, como prueba del distanciamiento del PP y el PSOE tras las elecciones, la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría, y el portavoz socialista Rafael Hernando protagonizaron ayer un bronco debate en la sesión de control del Congreso en el que ambos se echaron en cara los escándalos de corrupción que afectan a sus respectivos partidos, informa Patricia Martín.

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