El órdago soberanista

Iceta releva a Zaragoza

El exnúmero dos del PSC se incorporará en enero a la ejecutiva del PSOE ocupando la vacante que dejó el exsecretario de organización

Pere Navarro y Miquel Iceta, el pasado mayo en el Congreso.

Pere Navarro y Miquel Iceta, el pasado mayo en el Congreso. / DAVID CASTRO

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JOSE RICO / Barcelona
JUAN RUIZ SIERRA / Madrid

El devenir del proceso soberanista está actuando como el mejor soldador de las tirantes relaciones entre el PSOE y el PSC. Desde que Pere Navarro se descolgó de la hoja de ruta de Artur Mas, la sintonía entre ambos partidos es total porque la oposición a los planes de CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP han relegado las diferencias por la defensa que hacen los socialistas catalanes del derecho a decidir. En los próximos días, PSOE y PSC quieren exhibir sin tapujos esa sincronización. Para empezar, las dos direcciones se reunirán en Barcelona. Y a mediados de enero, uno de los dirigentes de mayor confianza de Navarro, el diputado Miquel Iceta, se incorporará a la ejecutiva que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba.

Fuentes de ambos partidos confirman que la entrada de Iceta está pactada desde hace tiempo y será ratificada por el comité federal del PSOE el 18 de enero. De este modo, el PSC recuperará los dos asientos que tenía en la cúpula del partido hermano, y que perdió en septiembre con la dimisión de José Zaragoza por el caso Método 3. Así pues, Iceta, exnúmero dos del PSC, sustituirá al otro miembro del triunvirato que, junto con el expresident José Montilla, gobernó el partido con mano de hierro.

El año pasado, Navarro pensaba en Iceta como candidato a las europeas, pero la necesidad de afianzar la posición del PSC en el debate soberanista ha recomendado al líder mantener cerca a uno de los principales ideólogos del partido y un negociador habitual de los socialistas catalanes con el PSOE, de cuyo comité federal ya formó parte durante años. A su influencia achacan los sectores críticos del PSC el desmarque de la consulta.

Figura respetada

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En la cúpula del PSOE ven con muy buenos ojos la llegada de Iceta porque conoce bien el partido y consideran tiene más peso hoy en el PSC que Zaragoza. Figura respetada en el PSOE, él fue, por ejemplo, quien negoció con el exministro Ramón Jáuregui la Declaración de Granada a favor de una reforma constitucional federal. Ha estado presente también en las negociaciones del nuevo protocolo de relaciones en el Congreso, que aún sigue pendiente.

Tras ese giro, que se ejecutó tras la conferencia política del PSOE, en la que Navarro fue largamente ovacionado, los socialistas están muy interesados en transmitir una imagen de unidad. «Nos importa mucho que se sepa que el PSOE y el PSC estamos juntos», admitió ayer la número dos del PSOE, Elena Valenciano. El mensaje se plasmará con mucha más fuerza en los próximos días, cuando las direcciones de los dos partidos se citen en Barcelona para un encuentro «de coordinación». La intención es celebrarlo antes de fin de año, pero fuentes del PSC ven complicado que sea esta semana por motivos de agenda.