detalles del extraño caso

Una cita controlada por detectives

La agencia Método 3 hizo fotos y un informe sobre el encuentro

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M. N.
MADRID

Del almuerzo que Alicia Sánchez-Camacho y María Victoria Álvarez Martín, examante de Jordi Pujol Ferrusola, celebraron en un reservado del restaurante La Camarga, la agencia de detectives Método 3 elaboró un informe con todos los detalles y logró, como mínimo, una fotografía de la cita.

Fuentes del Partido Popular de Catalunya aseguraron que la presidenta tuvo conocimiento recientemente de que su encuentro con María Victoria había sido vigilada por unos detectives. Por su parte, la examante de Jordi Pujol Ferrusola explicó "preocupada" hace pocos días a personas de su entorno que sabía que existía un informe de su charla con Camacho.

El cliente

Detectives de Método 3 siguieron a las dos mujeres y elaboraron un informe con el contenido de la conversación. El director de la prestigiosa agencia de detectives, Francisco Marco, no quiso a preguntas de este diario "ni confirmar ni desmentir" si eran los autores del espionaje. Y preguntado sobre quién encargó seguir a las dos mujeres, Marco recordó que su agencia "jamás" revela la identidad de sus clientes. El diario 'El Mundo' publica hoy que el encargo partió del PSC.

La situación de María Victoria Álvarez es insólita. Hace dos años que, según ha relatado a sus allegados, un agente que, según su versión, dice ser del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) cuida y tutela todos su movimientos. Y ella, que confía plenamente en él, asegura que se siente "protegida".

Según el mismo relato, el presunto agente ordenó la semana pasada un barrido del domicilio de María Victoria y los expertos que acudieron, y que se presentaron como miembros del Cuerpo Nacional de Policía, descubrieron que el teléfono fijo y el correo electrónico estaban intervenidos. Además, localizaron varios micrófonos.

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El pasado 13 de diciembre, María Victoria se presentó en la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) para relatar varios episodios vividos con su examante que podrían constituir un delito de blanqueo de capitales. A petición de la fiscala anticorrupción Belén Suárez, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz le tomó declaración el 17 de enero.

María Victoria desveló que su visita a la UDEF fue preparada días antes en el hotel Princesa Sofía de Barcelona con un inspector jefe de esta unidad, que también estuvo presente en su declaración. La mujer relató al juez Ruz cómo en ese encuentro le prometieron una protección y un anonimato de los que, asegura, carece porque 'El Mundo' desveló su declaración ante la unidad policial.