20 sep 2020

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REFLEXIONES SOBRE LA INDEPENDENCIA

Rubert de Ventós: "Me hice independentista cuando fui tratado como un forastero en Madrid"

La Associació Catalana de Professionals publica un vídeo donde el filósofo expone su visión de la independencia de Catalunya

JAUME MARTÍNEZ / Barcelona

La Associació Catalana de Professionals (ACP) publicará próximamente un nuevo vídeo de su campaña 'Amb independència' dedicado al filósofo Xavier Rubert de Ventós, donde el también catedrático de Estética, escritor y político expone sus ideas sobre la independencia de Catalunya. El proyecto de la ACP pretende analizar la viabilidad de la secesión catalana y discutir sobre las ventajas e inconvenientes que presentaría la independencia, de una manera seria y rigurosa, a través de las opiniones de expertos en diferentes ámbitos.

Rubert de Ventós responde en la entrevista a seis preguntas. En la primera, referida al encaje de Catalunya en España, Rubert de Ventós mantiene que los unionistas defienden las fronteras como si fueran sagradas, cuando en realidad "se han hecho a partir de la sangre de los soldados y el semen de los emperadores". "Yo no soy nacionalista, soy independentista. Los sentimientos son mi motor, pero no serán nunca mi volante, eso es otra cosa", mantiene De Ventós. Recuerda una conversación entre Almunia y un ministro al que no menciona, en la que se jactaban en su presencia de haber engañado a Miquel Roca en un tema ferroviario, tras lo cual se planteó: "¿Puedo pretenecer a un Estado en el que soy objeto y no sujeto? No, no puedo", responde.

El encaje de los españoles

Sobre el encaje de quienes se sienten españoles en una Catalunya independiente, Rubert de Ventós mantiene que "construir una sociedad inclusiva garantiza la adhesión al proyecto común", y que nos ha de gustar que "el que sea de Albacete siga sintiéndose de Albacete, igual que Calders i Tísner seguían siendo catalanes en México", y sobre las relaciones internacionales españolas afirma que "hay pocas cosas tan nacionalistas en España como su política exterior, condicionada hasta el extremo por su relación con Catalunya". Pone como ejemplo el caso de Kosovo, en el que España evita cualquier cosa que pueda servir de precedente y ser aplicada en Catalunya. "Es un escándalo, como lo de los trenes. Es deplorable que España haga inversiones tan improductivas como el AVE para reforzar su proyecto nacional".

Mantiene Rubert de Ventós que, sin duda, un Estado propio de calidad favorecería la cohesión entre los ciudadanos, cualquiera que sea su origen: "tener un Estado es clave, lo necesitamos para existir y ser creíbles", afirma, y añade que "siempre he defendido un concepto de identidad cuya traducción política es la independencia". No duda en absoluto del papel de la lengua castellana en una Catalunya independiente: "Por esto es tan necesario un Estado, para abrazarnos hemos de ser dos. Cuando seamos dos no necesitaremos ferias de abril ni nada, habrá una digestibilidad enorme entre los dos. Es una de las pocas cosas sobre las que soy optimista", asegura.

Cita unos versos de Jorge Guillén al ser preguntado sobre cuándo y dónde se hizo independentista: "En el cielo las estrellas, en mi entorno los colegas", dice, en referencia al trato recibido por otros políticos en Madrid. "Allí fui centrifugado. Me hice independentista cuando, como catalán, fui tratado como un forastero en Madrid", termina diciendo.