24 sep 2020

Ir a contenido

LAS FINANZAS DE LA GENERALITAT

El Govern reedita su alianza con el PPC para tramitar los presupuestos del 2012

Los populares reclaman un pacto estable mientras el PSC y ERC siguen ofreciéndose como alternativa

JOSE RICO / FIDEL MASREAL / Barcelona

Los presupuestos del 2012, los segundos de Artur Mas, han echado a andar en el Parlament gracias a la reedición de la alianza CiU-PPC que ya permitió alumbrar las cuentas del 2011. Ambos partidos han tumbado las enmiendas a la totalidad de los grupos de la izquierda y se han emplazado a seguir negociando cambios parciales en el proyecto.

El presidente catalán ha afirmado que siguen siendo necesarias medidas de ajuste y algunos recortes para "evitar que la Generalitat se hunda", mientras que los populares le han reclamado que ponga fin al "juego de la geometría variable" y convierta al PPC en socio estable para el resto de la legislatura, algo que el president ha rechazado. El PSC y ERC han denunciado que el presupuesto perjudicará la cohesión social y han vuelto a ofrecerse a CiU como socios alternativos.

Las cuentas prevén un déficit del 1,3% gracias a la subida de impuestos y a la instauración de tasas, como el cobro de un euro por cada receta médica y la creación de un impuesto que grave las pernoctaciones turísticas, además de aplicar nuevos recortes, como una bajada salarial a los funcionarios.

El PPC era inicialmente contrario a estas medidas e, incluso, presentó una enmienda a la totalidad al proyecto. Pero, en los últimos días, ha dado marcha atrás en su posición y ha retirado dicha enmienda, a pesar de que el presupuesto no ha sufrido alteraciones importantes desde que fue presentado. Un giro que coincide con la colaboración que CiU mantiene con el Gobierno de Mariano Rajoy en el Congreso para poner en marcha las nuevas medidas anticrisis.

La deuda con los proveedores

En la sesión de control, Mas ha defendido que esa buena sintonía entre el PP y CiU puede reportar a Catalunya una reducción del déficit público, poniendo como ejemplo la decisión del Ministerio de Hacienda de inyectar liquidez a las autonomías a través de una nueva línea de crédito. Esta medida, según el president, permitirá a la Generalitat sufragar parte de la deuda que mantiene con sus proveedores. "Hay buenas perspectivas con el Gobierno español, pero también hay interrogantes", ha constatado.

Las cautelas de Mas responden a la amenaza del Ejecutivo central de tutelar los presupuestos autonómicos y a la indefinición de Rajoy con la propuesta estrella de CiU para la legislatura, el pacto fiscal.

Ante estos argumentos, la líder del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha aplaudido la colaboración "leal y bilateral" entre Rajoy y Mas, pero ha advertido de que esta ayuda no será perpetua si CiU insiste en su estrategia de pactos puntuales con todos los grupos.

Los argumentos de ICV-EUiA

PSC y ERC han interpretado este aviso como un intento de "chantaje" del PPC al Govern, por lo que han recordado que su mano sigue tendida para llegar a acuerdos. El líder socialista, Pere Navarro, ha acusado a Mas de carecer de "cintura política" al someterse a los dictados de Camacho, mientras que su homólogo republicano, Oriol Junqueras, ha asegurado que, tarde o temprano, el Ejecutivo tendrá que acercarse a los postulados de Esquerra.

Pese al acuerdo previo con los populares, el 'conseller' de Economia, Andreu Mas-Colell, ha buscado el apoyo del resto de grupos: "Son unos presupuestos sensatos y llenos de equilibrio. Por eso, pido a la oposición que se pregunte si, con la actual crisis, podría presentar otras cuentas significativamente diferentes. Si la respuesta es 'no', voten a favor". Una vez más, ICV-EUiA ha sido el único grupo que se ha opuesto a tender puentes con el Govern de Mas y ha argumentado que el crecimiento del paro demuestra que los recortes y las medidas de austeridad son "inútiles".