24 sep 2020

Ir a contenido

REACCIONES A LA NUEVA POLÉMICA EN TORNO A LA LENGUA CATALANA

Mayor afirma que la inmersión lingüística lleva a la ignorancia

El PPC solicitará mañana al Consell Consultiu un informe de la ley de educación

Maragall considera "previsible" que los populares impugnen el texto ante el TC

JOSE RICO / MONTSE MARTÍNEZ
BARCELONA

Pasó con el Estatut, empieza a pasar con la ley catalana de educación y el desenlace puede ser el mismo. El PP ya ha puesto sobre la mesa la amenaza de un recurso al Tribunal Constitucional, pero, como hiciera con la Carta autonómica, está elevando por momentos el tono de sus críticas al nuevo texto educativo y, en concreto, al sistema de inmersión lingüística, que ahora quedaría blindado. El candidato de los populares a las elecciones europeas, Jaime Mayor Oreja, afirmó ayer que la inmersión lingüística es "una inmersión en la ignorancia y en la limitación" de los alumnos catalanes.

La invectiva del exministro y actual eurodiputado se produjo durante una alocución a los miembros de su candidatura en la sede nacional del partido. "Hablar de Europa en España significa acercarnos a lo que sucede en derechos y en libertades en España". Y rápidamente puso como ejemplo el idioma.

PASO A PASO

Obviando que el Parlamento Europeo rechazó en marzo pasado censurar la política lingüística catalana, acusó al Govern de "despreciar la libertad" de elección de aquellos padres que quieren que sus hijos sean educados en castellano, el principal caballo de batalla del PP. Incluso Mayor Oreja habló de un modelo, el de la inmersión lingüística, "sin precedentes", a pesar de gozar de amplio consenso en Catalunya desde hace más de 20 años.

Aunque no descarta la vía del Constitucional, que requeriría el apoyo de 50 diputados o senadores en las Cortes, el PP prefiere ir paso a paso y se inclina primero, cuando el Parlament apruebe la ley --hasta ahora solo ha pasado el trámite en comisión--, por llevar el texto al Consell Consultiu.

De hecho, mañana mismo se pondrán manos a la obra en el PPC y presentarán en el órgano la solicitud de un informe, según anunció ayer su presidenta, Alicia Sánchez-Camacho, quien insistió en usar el pacto entre socialistas y populares en Euskadi contra la inmersión lingüística catalana. Emplazó al president José Montilla a copiar el "bilingüismo integrador" del nuevo lendakari, Patxi López. Es decir, a rechazar que la lengua autóctona sea la vehicular de la enseñanza.

Si todo esto desembocará en un recurso de inconstitucionalidad es todavía una incógnita, aunque el malabarismo dialéctico que empleó el líder del PP, Mariano Rajoy, al preguntársele por el tema parecía rehuir de esa posibilidad. "La ley se hace con base en el Estatut, por lo que ya está recurrida en el Constitucional", dijo en la COPE.

INDIFERENCIA Y PIQUES

Mientras tanto, el Govern no ve nada fuera de lugar en este guión de reacciones. El conseller de Educació, Ernest Maragall, juzgó "previsible" y "poco interesante" la amenaza del PP. Quizá igual de previsibles, aunque no por ello menos llamativos, son los reproches que se están cruzando ERC e ICV, compañeros en el tripartito.

Entienden los republicanos --que avalan la ley-- que los ecosocialistas --que rechazan la norma-- deberían cerrar filas ante la "agresión" del PP. Pero Iniciativa recuerda a Esquerra que los populares respaldan algunos aspectos, como los "privilegios" a las escuelas concertadas.