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MANIFESTACIÓN EN EL CENTRO DE BARCELONA

Ciutadans y el PP salen a la calle contra la inmersión lingüística

2.000 personas protestan por la "discriminación" del español en Catalunya

JOSE RICO
BARCELONA

Ciutadans y el PP plasmaron ayer en la calle dos de los puntos en común de sus respectivos discursos: la denuncia de que el castellano está "discriminado" en Catalunya y la defensa del derecho de los padres a escolarizar a sus hijos en cualquiera de las dos lenguas cooficiales. Más de 2.000 personas secundaron la manifestación que había convocado en Barcelona el partido de Albert Rivera, y a la que los populares se adhirieron. Sin embargo, el protagonismo se lo acabó llevando el PP, tanto por banderas y carteles como por los representantes que asistieron.

La plana mayor del PPC, con la presidenta, Alicia Sánchez-Camacho, a la cabeza, acudió a la cita. Junto a ella, su secretario general, Jordi Cornet, la portavoz en el Parlament, Carina Mejías, y la vicesecretaria sectorial y concejala en Barcelona, Ángeles Esteller. De Ciutadans, Rivera solo estuvo arropado por los otros dos diputados del partido, Antonio Robles y José Domingo.

La marcha, a la que también se sumaron una veintena de entidades y asociaciones de toda España, cubrió el trayecto entre la plaza de Urquinaona y la plaza de Sant Jaume sin incidentes, en un ambiente festivo y entre constantes consignas por la libertad y en contra del presidente de la Generalitat, José Montilla.

Entre banderas españolas y catalanas, se pudieron leer multitud de proclamas. Un manifestante portaba un letrero que rezaba: Multeu-me, si us plau. Parlo castellà. También se vieron eslóganes como En català, sí; en castellano, también, Bilingüismo es libertad --lema de las pancartas del PPC-- o Per una educació bilingüe a Catalunya.

LEY DE EDUCACIÓN

Pero la mayor parte de críticas fueron para el proyecto de ley catalana de educación que se tramitará próximamente en el Parlament. Rivera cargó contra el Govern por querer dedicar 25 horas de clase semanal en catalán, dos en castellano y tres en inglés. "Están construyendo una nación en torno a unos derechos lingüísticos", dijo.

El manifiesto final, leído por el periodista Arcadi Espada, defendía que "no es el ciudadano el que debe estar al servicio de las lenguas, sino viceversa", al tiempo que sostenía que el tripartito da al castellano "el carácter de idioma extranjero".