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Opinión | NADA ES LO QUE PARECE
Albert Sáez

Albert Sáez

Presidente del Comité Editorial de EL PERIÓDICO

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¿Contra quién acampan en Barcelona?

Activistas por la vivienda inician una acampada en plaza Catalunya: "Ha llegado el momento de decir basta"

Activistas por la vivienda inician una acampada en plaza Catalunya: "Ha llegado el momento de decir basta" / Jordi Otix

Como ya ocurrió en el 2015, la acampada de Sol ha tenido su mímesis en la plaza Catalunya de Barcelona. Nada podría delatar mejor la verdadera naturaleza del Sindicato de Inquilinas (Llogateres en catalán). No son un movimiento espontáneo de víctimas de los desmanes del mercado inmobiliario. Como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) son producto de un laboratorio demoscópico, el Observatorio DESC, que a la manera de como lo hizo el PSUC en el tardofranquismo practica lo que uno de sus fundadores llamó entonces el "entrismo", consistente en infiltrar militantes en organizaciones sociales para generar una hegemonía política y social como ideó Trosky antes de la revolución rusa de 1917.

El sufrimiento de la clase media, especialmente de jóvenes y ancianos, por la vivienda es real desde la crisis financiera del 2008. Pero no todos los gobiernos ni todos los partidos han tenido la misma sensibilidad ante este problema. Ni tampoco el mismo acierto. Los jóvenes que acampan desde este martes en el centro de Barcelona lo hacen en un territorio que ha sido pionero en intervenir el mercado inmobiliario de diversas maneras: desde la obligación vigente en la ciudad condal de dedicar el 30% de cualquier promoción a viviendas sociales, que ha dejado a la ciudad sin pisos nuevos de iniciativa privada, hasta los límites de precios en las zonas tensionadas o el fallido intento de limitar que se hereden los pisos si no es para residir en ellos. El president Illa ha dicho en repetidas ocasiones que en el tema de la vivienda se necesita utilizar un bazoka y que prefería equivocarse a no hacer nada. Solo en el último año y medio, la Generalitat ha aprobado 5 decretos de regulación del mercado de la vivienda. Este mismo martes, el president anunció la compra compartida de pisos con dinero público para personas vulnerables o jóvenes que no consiguen una hipoteca. Y otro dato, con Ada Colau como alcaldesa hubo el doble de lanzamientos en Barcelona que con Xavier Trias y cuatro veces más de los que ha habido con Jaume Collboni al frente del ayuntamiento. Queda claro que el DESC, el Sindicato y los acampados son la plataforma electoral de Ada Colau, ahora autovictimizada como desahuciada virtual. Es una vergüenza aprovecharse de esta manera de la gente que lo pasa mal porque sus ingresos no le permiten acceder a un derecho básico como la vivienda. Acampar contra un gobierno que ha utilizado el bazoka para solucionarlo demuestra que lo que se busca no es arreglar los problemas de la gente, sino alcanzar el poder para tomar medidas que no hacen otra cosa que perpetuarlo para asegurarse así la hegemonía. Esa es la acampada, repleta de buenas personas seguramente. Pero responde a lo que responde.