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Albert Sáez

Director de EL PERIÓDICO

Albert Sáez

10-M: las Cataluñas posibles

Salvador Illa felicita a Pere Aragonès tras la aprobación de los presupuestos

Salvador Illa felicita a Pere Aragonès tras la aprobación de los presupuestos / FERRAN NADEU

El viernes se pudo dar el primer paso definitivo para cerrar lo que empezó en el pleno del Parlament del 6 y 7 de septiembre del 2017: la división de Catalunya políticamente en dos bloques graníticos incapaces de tener geometrías variables, de transaccionar o de tener horizontes compartidos, Durante más de un quinquenio, los resultados de las votaciones se sabían antes de que se decidiera el asunto. Junts y Esquerra, a menudo con la CUP, lo votaban todo unidos por la argamasa de lo que ellos llaman la represión derivada de su apuesta por el unilateralismo en octubre del 2017. Este viernes, 10 de marzo, por la mañana PSC, Esquerra y Comuns votaron los presupuestos más expansivos de la Catalunya autonómica. Y por la tarde, el PSC y Junts los matizaron apostando por la construcción de grandes infraestructuras y retrasando el experimento con la renta universal. Ninguna de esta mayorías hubiera sido posible sin lo que ha acontecido en los últimos dos años: apuesta por el diálogo, indultos, y ruptura de Junqueras con Puigdemont que ha convertido a los dos partidos independentistas en polos que se repelen también sin importar el asunto.

El 10-M se dibujaron pues las dos Cataluñas posibles los próximos años. Una que apuesta por el progreso poniendo el acento en las personas y en el planeta. Y otra que intuye algunos peligros de competitividad en la aceleración de determinadas apuestas disruptivas. Cual de las dos formas se acabará imponiendo depende de diversos factores. Una y otra mayoría necesita un horizonte compartido en el plano nacional para convertirse en mayoría de gobierno. En el año 2003, la mayoría de izquierdas se cimentó en una reforma del Estatut. En el año, 2012, la mayoría independentista se fundamentó en la DUI. El segundo factor determinante será el pesoque tengan al finalizar el próximo ciclo electoral las tres fuerzas ahora empatadas: PSC, Esquerra y Junts. Si tras las elecciones municipales, generales y catalanas una de las tres despunta o se descuelga las cosas pueden ser diferentes. Hagan juego señores.