Artículo de Jordi Puntí Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Sobremesa de series

La explosión de plataformas y contenidos ha centrifugado la oferta

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Nicole Mossbacher (Connie Britton), alta ejecutiva tecnológica y admiradora de Hillary Clinton, está preocupada por su hijo adolescente porque, mantiene, hoy se discrimina a los jóvenes varones blancos. 

Nicole Mossbacher (Connie Britton), alta ejecutiva tecnológica y admiradora de Hillary Clinton, está preocupada por su hijo adolescente porque, mantiene, hoy se discrimina a los jóvenes varones blancos.  / El Periódico

En la segunda temporada de 'The White Lotus' (serie de HBO), dos parejas de norteamericanos ricos, que pasan las vacaciones en un hotel de lujo en Sicilia, hablan de sus gustos televisivos. Unos, los más superficiales, ven 'reality shows' y otros, más concienciados socialmente, dicen mirar documentales. Entonces uno de los chicos comenta que hoy en día la oferta descomunal de series es agobiante. Es una opinión que probablemente compartimos los aficionados al género: hay tanto que elegir que nuestra exigencia ha crecido (y quizá por eso esta segunda temporada de 'The White Lotus' no nos parece nada del otro mundo, comparada con la acidez crítica de la primera).

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Hace 10 años y más, todo el mundo coincidía al comentar series: 'Los Soprano', 'Lost', 'The Wire', 'Mad Men'... En las sobremesas todos podían comentar un episodio concreto, un personaje, un giro argumental. Ahora cada cual tiene una serie preferida distinta y las sobremesas se convierten en un desfile de recomendaciones. "¿Habéis visto 'Severance' en Apple?” No, es que nosotros tenemos Netflix y Amazon Prime. Y vosotros, ¿habéis visto esa de 'Solo asesinatos en el edificio', con Martin Short y Steve Martin? ¡Está muy bien! “No, me la apunto. ¿En qué canal está?”. Etcétera.

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La explosión de plataformas y contenidos ha centrifugado la oferta, pues. Lo vemos estos días con las listas de las “mejores series del año”, donde las preferencias individuales se imponen a las modas colectivas —y eso está bien—. La misma oferta arrolladora también renueva los formatos y así, desde hace un tiempo hay más series dramáticas en episodios de 30 minutos o menos. Esta extensión, habitual en comedias de situación tipo 'Friends' o dibujos animados como 'Los Simpson', exige un ritmo más trepidante y, a menudo, crea la tentación de ver toda una temporada de una sola vez. ¿Ejemplos de ese formato que hoy podría recomendar en una sobremesa? 'El colapso' (Filmin), 'Fleabag' (Amazon Prime), 'Barry' (HBO), 'The Bear' (Disney+) o 'Derry girls' (Netflix). Todas ellas han dejado alguna impronta en mi memoria televisiva, y hoy en día eso ya es mucho decir.