Artículo de Ana Bernal-Triviño Opinión Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos

Amiga, date cuenta

Hay que insistir en que, en lugar de fracaso, romper puede ser una liberación y que la mayor soledad es permanecer con alguien que ni te quiere ni respeta

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Tamara Falcó.

Tamara Falcó. / JOSÉ OLIVA / EUROPA PRESS

A veces, por buscar consuelo o refuerzo emocional, hacemos comparaciones entre nuestras rupturas sentimentales y las de los famosos. Tras escuchar algunas declaraciones de las últimas separaciones, recordaba aquello de lo importante que es un “amiga, date cuenta” a tiempo. Supongo que las mujeres de las que hablamos estos días habrán tenido a una madre, hermana o amiga a la que le saltaron las alarmas antes que a ellas mismas

Decía Kate Millett que “el amor ha sido el opio de las mujeres”. Es cierto que los desengaños están en cualquier relación, pero también que estas se han creado durante siglos en esa premisa que Millett indica. De ahí que el feminismo haya alertado de los mitos del amor romántico y esa dependencia emocional que arruina todo. Mitos incluso en el desamor, haciéndonos creer que las rupturas son un fracaso y condenan a la soledad. Y hay que insistir en que, en lugar de fracaso, romper puede ser una liberación y que la mayor soledad es permanecer con alguien que ni te quiere ni respeta. Que a veces pensamos que aún queremos, pero lo que nos retiene es el recuerdo de lo que fue y no de lo que ahora es. 

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Por eso es tan importante tener siempre alguien al lado que te diga al oído eso de “amiga, date cuenta”, porque los mitos nos ponen una venda para negar la realidad y justificar todo. Y en las relaciones de violencia de género, donde se cruza el miedo y muchas dependencias, romper el vínculo es una salvación. 

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Escribo esto incluso para mí misma, en que no nos ofendamos cuando quienes sí nos quieren nos señalen a quienes no nos quieren, justo porque incluso hemos perdido el amor hacia nosotras mismas. Hay a quienes la responsabilidad afectiva ni les suena. “El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal”, decía Simone de Beauvoir. Mientras, “un amiga, date cuenta”, te puede salvar de ello.