Opinión | Apunte

Rosa María Sánchez

Rosa María Sánchez

Redactora jefe

No es momento para ir de compras a Nueva York

El miedo a una recesión lleva al euro a su menor tipo de cambio frente al dólar en los últimos 20 años

Cruce de avenidas en Nueva York

Cruce de avenidas en Nueva York / El Periódico

No parece el mejor momento para hacer un viaje de compras a Nueva York, o a cualquier otro sitio donde pagar en dólares. El euro ha caído en los últimos días a su nivel más bajo de cotización frente al dólar de los últimos 20 años y ya se cambia prácticamente a la par. Hace un año, cuando el euro cotizaba a 1,18 dólares ir de compras a Nueva York garantizada un descuento de casi el 20% solo por efecto del tipo de cambio. Pagar 50 dólares por un pantalón era como comprarlo a 42 euros. El viernes, la cotización del euro cayó hasta los 1,017 dólares y aquellos 50 dólares, al cambio, apenas bajan ahora a 49 euros.

Detrás de esta apreciación del dólar frente al euro, como detrás de todas las grandes tendencias en la economía que se están afianzando en las últimas semanas, está el mismo motivo: el temor a una recesión en las grandes economías del mundo, más intensa en la zona euro que en EEUU. El miedo a una nueva crisis económica acrecienta el valor de los activos refugio y, cuando se trata de buscar una inversión de bajo riesgo, el dólar siempre tiene las de ganar. Sobre todo cuando lo que cotiza en los mercados financieros es la posibilidad de una recesión en la zona euro a lo largo de todo 2023 si Rusia corta totalmente el suministro de gas a Europa.

El problema, como es fácil de adivinar, no reside en el menor atractivo actual de ir de compras a Nueva York. El problema es que un euro devaluado hace que las importaciones que se pagan en dólares resulten más caras. El barril de petróleo será ahora casi el 20% más caro que hace un año, ó el 6,5% más caro que hace un mes, solo por efecto de la depreciación del euro. Lo mismo con el gas y cualquier otra importación. Un mayor empobrecimiento para la economía española, más leña para el incendio de la inflación y un argumento añadido para el proceso de subidas de tipos de interés que prevé acometer el Banco Central Europeo este mismo de julio, por primera vez en 11 años. Si es sólo por ir de compras, mejor dejar el viaje a Nueva York para otro momento y esperar a tiempos mejores.

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